A veces…
jul 22
Resulta que paseas por toda la casa, tienes la cabeza en las nubes, no te has podido concentrar en nada, son esos instantes donde llevas toda una tarde tratando de concretar esa idea pero es imposible; por más que sigas haciendo bocetos mentales de nada sirven. Es allí donde miras de reojo, la idea pasa como un cometa por tu mente…Te paras de frente y te preguntas… ¿Por qué no? La tomas entre tus manos, la observas, miras el color brillante, la abres, percibes los aromas, comienzas a notar como tu boca se hace agua…Tomas un sorbo y disfrutas de todas las delicias de ese vino, pensando que no era mala la idea en beberlo, quizás sea el elemento que faltaba para consumar ese concepto…
A partir de allí la noche se transforma mágicamente en color vino tinto, oscuro, fugaz y vibrante; donde tus sentidos juguetean plácidamente. Para completar el ambiente colocas música y te sientas a ver si las musas al fin deciden darte una mano… si esa idea termina por desnudarse y entrelazarse con el trabajo adelantado o terminan en abandonarte y todo se disperse en puentes circulares… Esos que nunca te llevan a nada pero se divierten en despertar muchas veces a los demonios internos.
El brebaje del dios Baco comienza hacer efecto mientras las suaves y delicadas manos de la noche te atraparon, escuchando canciones; olvidaste por completo aquello que tratabas de culminar. Poco a poco se dibuja en tu rostro mientras cantas con los Estopa esa mirada que quedó en sus ojos, desapareciendo esa sonrisa que traía la brisa, entregándote a los pensamientos que se abanican con la gama del tinto oscuro y tormentoso… en esos puentes circulares.










