Asistimos al preestreno de “El Equipo A”
jul 30
EL EQUIPO A, de Joe Carnahan: ME ENCANTA QUE LOS BLOCKBUSTERS SALGAN… ¿BIEN?
En esta práctica habitual que nunca debió serlo de las adaptaciones de series de televisión, parece que hemos dejado ya los 60 (Misión imposible, El superagente 86) y los 70 (Los ángeles de Charlie, La tribu de los Brady) para adentrarnos en las décadas posteriores. Que no le extrañe a nadie contemplar dentro de poco el trasunto cinematográfico de Falcon Crest, El príncipe de Bel-Air o, si aquí les copiamos la moda, Verano azul.
Huelga calificar a estas adaptaciones de innecesarias y, con alguna excepción muy contada (la subvaloradísima Starsky y Hutch, Los Simpson: la película), de una calidad más que dudosa. Da lo mismo, porque no fueron concebidas para pasar a los anales, sino para hacer caja.
Hacer caja sin buscar cosas nuevas ni complacer al nostálgico: respecto a lo dicho anteriormente, uno se pregunta por qué las adaptaciones de series siempre llegan tan tarde. Los chavales que coparán las salas para ver a este nuevo “equipo” de la guerra de Irak en vez de la de Vietnam nacieron después del fin de la serie, y por tanto se quedan sin lo más divertido (dentro de lo que cabe, claro): la chatarrería dorada del cuello de M.A., los disfraces de Hannibal o aquellos jeeps dando vueltas de campana de los que salían vivos todos sus ocupantes, porque en el filme de Carnahan muere gente a porrillo, y para colmo nos cuela un mensaje de apología de la violencia que no escandaliza de puro descarado.

El filme de Carnahan parece una de esas fotocopias que salen demasiado oscuras y en las que se distingue muy poco: una factura impecable, un guión con tufillo antisistema que hace todo lo que buenamente puede y Bradley Cooper (Phoenix), el único miembro del nuevo equipo que iguala y hasta supera a su equivalente ochenteno. Y es que este chico siempre estuvo destinado a empresas mayores.
Pero quizá tampoco hay que darle tantas vueltas como daban alguno de los susodichos jeeps: he aquí dos horas de ruido y de furia para acallar neuronas y para fans de Jessica Biel, porque sí y porque es verano, que todavía llegarán cosas peores antes de que nos tomemos la última horchata. Y si no, al tiempo.
Trailer:










