PRECIUSEste viernes se estrena PRECIOUS, la última película del director Lee Daniels. Como ya nos demostrara en la desgarradora Monster’s Ball,” Precious” nos vuelve a mostrar la cara más amarga de la convivencia humana, los prejuicios y los problemas del ser humano para desenvolverse con normalidad en un mundo creado por él, pero que a veces se vuelve contra él mismo.

Clarice “Precious” Jones tiene 16 años, es obesa, analfabeta y está embarazada de su segundo hijo, engendrado por su propio padre violador. Su madre, alcohólica y sin trabajo, le propina palizas diariamente y la culpa porqué su marido siempre amó antes a su hija que a ella misma. Vive en Harlem, donde residen todos los negros desarrapados del Nueva York de finales de los 80, donde el crack y el sida están presenten en el día a día. Expulsada de la escuela a causa de su embarazo, Precious acaba en el instituto “Each one teach one”, una especie de escuela alternativa para los desarraigados y conflictivos hijos de la América que sueña y se despierta en mitad de una pesadilla. Una maestra joven, combativa y radical intentará encontrar una solución al continuo problema de Precious, su propia existencia. Con ella, Precious descubrirá el valor de la amistad y del amor.

Con tantos problemas y adversidades que tiene que sufrir Precious, pensamos que el director Lee Daniels se ha pasado un poco de vuelta, pero es evidente que la fuerza dramática de esta película tiene mucho filón y llega a tocar la fibra del más estoico humano.

PRECIUSEl director combina con solvencia los sueños de Precious de ser una gran cantante o modelo mientras es sometida a vejaciones, abusos e insultos de todo aquel que le rodea. “A veces he pensado que estaría mejor muerta” es la respuesta clarísima a su malgastada y aun no vivida vida de dieciseisañera.

Es curioso, a menos a mi me lo pareció, encontrar en el casting de la película a Lenny Kravitz o a Mariah Carey, dos grandes de la música (y los dos negros) interpretando a un enfermero y a una asistente social (y no a sí mismos), mientras Precious, la chica sin posibilidades, sueña con ser una gran estrella en el mundo del glamur.

No es de extrañar que la película haya conseguido 6 nominaciones a los OSCAR, mejor película, mejor director, mejor edición, mejor guión adaptado, mejor actriz principal (Gabourey Sibide) y mejor actriz secundaria (Mo’Nique). Ellas dos son las auténticas reinas del film, manteniendo un pulso dialéctico y físico en muchas ocasiones turbador y duro que sólo un buen guión nos puede proporcionar. Hasta los personajes de Kravitz y Carey caen simpáticos y, aunque muy de forma secundaria, son dos rayos de luz en este mundo de oscuridad en el que vive Precious.

No os penséis que esta es una película de superación al uso, la típica tv movie donde los problemas se solucionan saltando por encima de ellos, porque Daniels, cuando parece que la vida de Precious parece ir más o menos encauzada, hace aparecer un “elemento sorpresa” de carácter irremediable, un giro en la historia que hará que el carácter de superación de la joven sea aun más fuerte.