Amodescubrircanciones
Amo descubrir canciones nace de la firma creencia de que todavía no se compuso la mejor canción, que todavía hay una nueva melodía dando vueltas por ahí hacer felices a todos los amantes de la música. Ellos simplemente las buscan y todos los días las acercan a nuestros oídos. Si encontraron la canción perfecta en el camino? Nos dicen que no, que probablemente nunca lo hagan, pero que el viaje está siendo muy divertido.
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Posteos por Amodescubrircanciones
Qué pasa che?/Qué ondas buey?/Qué hay chaval?/Qué pasa perro?
ene 11

Qué está sonando hoy de nuevo en la escena musical indie de habla hispana?
Esa pregunta tiene una fácil respuesta para ustedes escuchando el compilado “Fonogramáticos”, esa saludable costumbre que el blog Club Fonograma tiene de lanzarnos a nuestros gastados parlantes varias veces al año. Como cierre del 09 compartieron el Volumen 6, un estimulante viaje por las mentes más libres que tiene la escena musical en español.
Desde la Isla partimos a este viaje. Oídos, abrochen su cinturón.
Argentina tiene la mejor carne, grandes jugadores de fútbol y los chicos más tristes del barrio. Así lo demuestran sus dos exponentes: Las Liebres y Prietto Viaja al Cosmos con Mariano; indie low fi que se toca con buen gusto y todas las persianas bajas.
Los mejores discos del año para disfrutar en vinilo
dic 17
Estamos entre el enorme grupo de seres humanos que empezaron escuchando música en cassettes. Aquel noble y cómodo formato que nos introdujo el concepto de compilado (esas listas temáticas donde muchas veces mandaban los lentos), nos permitía grabar temas de la radio y llevar nuestra música donde quisiéramos gracias al Walkman. Sin embargo hay que decir que cuando uno quería mucho un disco todavía se lo compraba en vinilo “para escucharlo bien”.
El cd por supuesto entró con toda la parafernalia del futuro e hizo que estos dos formatos parecieran objetos prehistóricos. Pensar en un lector láser era de ciencia ficción, era portátil y la calidad de sonido superaba al cassette pero además le sumaba un plus muy especial que todos los melómanos supimos agradecer, el librito. Las ediciones en vinilo solían venir con la mínima información posible y las de cassette eran demasiado desplegables y limitadas.
Pero hoy que el cd agoniza quizás injustamente y nuestros oídos se fueron acostumbrando a escuchar música como sea, o como venga, el círculo, por ahora, parece cerrarse volviendo a las raíces. El espíritu “Para escucharlo bien” vuelve fuerte y se propaga lenta pero firmemente casi como una consigna política de alternativa de cambio. Y el vinilo, que extrañamente ya fue obsoleto una vez, parece ser el formato más accesible capaz de hacerse cargo de esa consigna. Desconocemos los fundamentos técnicos, se dice que el vinilo supera en rango dinámico a los otros formatos con lo cual podemos escuchar un montón de cosas que se perdían un poco en el cd y que ni aparecen en el mp3. Pero más allá de lo técnico volver al vinilo no es sólo volver a un formato por moda o por snobismo. Volver al vinilo nos devuelve algo que estábamos olvidando, la relación que tenemos con lo que queremos escuchar. El vinilo nos obliga a sentarnos a escuchar el disco. Porque hay algo en el hecho de controlar el pulso para bajar la púa y hay algo en ese crujido analógico y desde ya hay algo en el hecho de que podemos verlo girar. Un vinilo atrae como el fuego, uno no pone un disco y se va a preparar un trago, no, uno se prepara el trago y después pone el disco que
quiere escuchar.
Los vinilos 09 que se llevan nuestras palmas:
The XX – The XX
Wild Beast – Two Dancers
Yeah Yeah Yeahs – It´s Blitz
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Un año junto a The Hazards of Love de The Decemberists
nov 24
Marzo de 2009. Llega a nuestros oídos una nueva entrega de la banda de Portland, Oregon comandada por Colin Meloy. Precedido por el éxito artístico y comercial de The Crane Wife, The Hazards of Love decide redoblar la apuesta y llevarnos a un viaje onírico de 17 largas canciones por las tierras del pop donde viven elfos y doncellas que escuchan Beach Boys a todo volumen.
Noviembre 2009. Luego de una exitosa gira donde tuvieron tomaron el riesgo de tocar el disco entero a lo largo de Europa y EE.UU deciden despedir esta obra con una película animada llamada Here Comes the Waves: The Hazard of Love Visualized, que podremos disfrutar a partir del 1 de diciembre.
De cómo una banda de fanáticos del arte crea una obra que excede el plano de lo musical vamos a hablar en este post, desmenuzando en tres partes The Hazards of Love. Un historia, un disco, una película. Arte desmesurado y desprolijo quizás, pero que en épocas tan flacas para el rock no deja de ser una valiente declaración de principios.
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Los amigos decemberistas. Foto: Autumn DeWilde
Una historia.
The Hazards of Love es una fábula. En ella somos invitados a conocer a Margaret, una joven doncella que se adentra a un bosque mágico y conoce a su amor imposible, un cervatillo llamado William. Luego de declararse amor eterno la pareja se separa por la aparición de La Reina, madrasta de William y luego de The Rake un villano psicópata y asesino de niños. Cada una de las canciones del disco nos va llevando por esta inverosímil historia de amor, que no termina de la mejor manera; a pesar de la muerte del villano, Margaret muere en brazos de su amado.
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La infortunada Margaret.
Un disco.
La banda sonido de este cuento mágico es una apología de psicodelia, folk dulce y rabiosos riffs que remiten al pesado rock americano de los 70´s. Y en las voces nos encontramos con trovadores que cuentan la historia desdichada de la pareja. Meloy asume la voz de William y del villano The Rake, mientras deja en manos de Becky Stark (Lavender Diamond) y Shara Worden (My Brightest Diamond) los roles de Margaret y La Reina. Los mejores momentos de un disco que por momentos (creemos que conscientemente) repite las misma tonalidad emocionales, vienen de la mano de la ciclotímica The Wanting Comes In Waves/Repaid, el rock urgente de The Abduction of Margaret, y el final floydiano de The Hazards Of Love 4 (The Drowned).
Una película.
Para el final dejamos el trailer de Here Comes the Waves: The Hazard of Love Visualized. No hay demasiado para agregar, más que recomendarles que vean las hermosas imágenes que crearon los directores Guilherme Marcondes, Julia Pott, Peter Sluszka y Santa Maria, y que está musicalizadas por extractos de las canciones del disco. De esta manera The Decemberists nos da la posibilidad de despedirnos de esa obra intensa que se llamó The Hazards of Love, dejándonos la sensación de que mientras sigamos siendo chicos que disfrutamos escuchar historias de ficción estamos a salvo de este mundo.
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Canciones que…
oct 25
Este vendría a ser un post musical-confesional. Surgió luego de algunas charlas entre los que hacemos Amo Descubrir Canciones, y viene a cuento de que estamos armando pilotos para unos micros que nos propusieron hacer en una importante radio argentina, cosa que nos llena de orgullo y también de un enorme pavor.
La discusión se dio alrededor del concepto que tendrían estos micros, y sobre qué queremos lograr en los oídos de estos oyentes que los escucharían en la mañana, yendo a trabajar en algún transporte público, pensando en millones de cosas antes que en sorprenderse con una nueva melodía. Eso nos llevó a meternos en lo que nos pasa con las canciones cada vez que las escuchamos, en el poder sanador que tienen, y claramente se nos abrieron dos caminos para trabajar, tan lindos como difíciles para que nos decidamos por uno, y aunque cuando lean esta nota probablemente hayamos elegido y grabado alguno de ellos, no queríamos dejar de compartir esta inquietud con ustedes, melómanos que seguramente han caído rendidos bajo el influjo mágico de las canciones.
Por un lado creemos que hay canciones que fijan momentos en la memoria, muchas veces relacionamos melodías a un día, hora, y minutos de algo que nos pasó, pero por otro lado también creemos que las canciones que no conocemos son momentos que todavía no vivimos y desde nuestro humilde lugar pensamos en motivar a hacer cosas, y a ese micro lo llamamos “Canciones que dan ganas”.
Le damos el ejemplo con la canción “Poderes” del cantante rosarino Pol, una melodía matinal, similar a ver la manteca hundiéndose en el pan caliente. Más que compuesta parece estar construida con materiales caseros, ruiditos y sampleos del día a día acompañados por un violín y alguna guitarra pero nunca llegamos a darnos cuenta exactamente cuándo algo está tocado por una persona o es un loop electrónico. Esa forma de ubicar los sonidos que se dispersan y se superponen forma un entramado cómodo para susurrar cosas como “Parece que una canción te cambió la vida y ahora sos la mejor persona del mundo”. “Poderes” tienen el espíritu de las conversaciones telefónicas de madrugada. Es una de esas canciones que dan ganas de llamar a una ex.
Otra gran propiedad de las canciones es la de hacernos viajar, pero más que eso creemos que cada canción es un desvío que nos aleja por tres o cuatro minutos y nos devuelve a nuestra realidad de otra forma. Eso es lo que buscamos con este micro llamado “Canciones que nos llevan a…”
Y en este caso llegamos a Tecate, Baja California, México, donde el calor es picante pero el sol es melancólico y comparte el día con la luna. “Esta Soledad” es una foto de pueblo, una plaza vacía y está cantada por una intérprete, no por una cantante. Y ahí es cuando no importan los acordes, los cambios de ritmo, los estribillos, los efectos, nada, es una muchacha y su lamento hecho melodía. Como en toda canción donde la tristeza manda, “Esta Soledad” tiene energía y orgullo. Como buena mexicana Carla Morrison sabe sufrir y transmitir como pocas, dulzura y enojo en una canción de cuna para corazones solitarios.
Amigos, veremos si nos aprueban los pilotos, por lo pronto lo pasamos bien haciéndolos, y claro que compartiremos con ustedes como sigue esta historia de hacer descubrir canciones por radio.
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Viajamos a México para conocer a Carla Morrison.
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El argentino Pol y música inspiradora.
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Twitter y la música: la meca del fan
sep 28
Primero, la noticia: el dúo noruego The Raveonettes está próximo a lanzar su nuevo y esperado disco llamado In And Out Of Control. Este será editado por Vice Records y verá la luz el 5 de octubre. Para los que no los conocen, este dúo compuesto por un hombre y una bella mujer navegan por las aguas de la música pop con ese gusto nórdico por las bellas melodías, pero influenciadas por la ruidosas guitarras del indie americano.
Hasta ahí la crónica estrictamente musical.
Pero lo que realmente queremos compartir con ustedes es el particular proceso de grabación de este disco y como, a partir de la web 2.0, y sobre todo la entrada de Twitter, los fans de la música dejamos de recibir novedades de las bandas que amamos, ansiosos, pasivos, siempre a través de los medios tradicionales, para pasar a ser invitados a formar parte de ese mundo mágico y misterioso que es la intimidad de los músicos y la grabación de un disco.
¿Qué hizo el dúo dinámico danés? El nuevo disco fue grabado en un proceso de tres semanas durante las cuales habilitaron un sitio web con formato de blog desde el que mostraban a sus fans, a través de webcams, comentarios, y notas a músicos e ingenieros, la grabación del disco. No contentos con eso, además fueron compartiendo demos de las canciones que iban grabando. Sí, demos, no la versión final de la canción. Y claro, habilitaron un foro para que los fans vayan dejando las opiniones de los tracks que iban escuchando. Este nuevo modelo de grabación logró instalar la atención de la gente y sobre todo de la prensa haciendo, al contrario de lo que muchos creen, que todos tengamos muchas más ganas de escuchar el material final, y sembrando una incógnita aun mayor por el resultado final que si hubiese sido grabado en el más hermético silencio dentro de un castillo de hielo en Oslo.
El caso de The Raveonettes nos sirve como puerta de entrada para otras bandas que encontraron en las redes sociales una manera más honesta y prolífica de estar en contacto con sus fans. Coldplay está haciendo un gran trabajo de cobertura de prensa de su gira. Sus tweets diarios desde el lugar del mundo donde se encuentren son seguidos por más de 1 millón de fieles followers. Y lo mismo sucede con artistas como Lenny Kravitz, Bono, Maximo Park, Shakira y The Decemberists, entre muchos otros.
En la era nueva era que enfrenta el negocio de la música y el entretenimiento en general creemos que la generación de contenido desde los artistas hacia nosotros, sin tantos intermediarios, ni preámbulos, formando una única comunidad, quizás sea una buena manera de entender el futuro de este negocio. Lejos de aquellas épocas donde la información venía en formato de comunicados de prensa, rumores, y misterio. Pero con un mismo fin: que cuando llegue el momento de pagar una entrada para ir a verlos a un show, ahí estaremos, viviendo una experiencia que por suerte ninguna red social ni web 2.0 podrá cambiar.
Canción: Last Dance Demo Versión
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Canciones de verano. Canciones de invierno.
sep 7
Buenos Aires se debate en la incertidumbre. Hace poco más de dos semanas estábamos tapados hasta la cabeza por el frío, exhalando el vapor característico de las mañanas por la ventanilla del bus, la semana pasada tuvimos temperaturas máximas de 34 grados, y esta semana, sin respiro, volvimos al frío gris.
No intenta ser este un panfleto sobre el calentamiento global ni nada parecido, pero teniendo en cuenta que ustedes amigos españoles están disfrutando de un cálido verano, y nosotros de un invierno indeciso, de repente nos vemos emparentados por ese espíritu climático que rodea a las canciones.
Por eso nos ocurrió compartir algunas nuevas canciones que están dando vueltas por la red bajo la premisa de que hay canciones de verano, y canciones de invierno.
Pero antes que nada, es necesario definirlas:
Canciones de Verano:
La canción de verano por definición debe provocar. Pero tenemos que empezar reconociendo que existen dos tipos, una es la canción de verano y otra es la canción del verano. Esta última es aquella que viene con la temporada. Así como sabemos que este año se va a usar el verde esmeralda y el strapless, también sabemos que este año todos estaremos bailando y cantando tal o cual canción. Y por otro lado, aunque no necesariamente en la vereda de enfrente, está la canción de verano. Que es aquella que en forma más azarosa y a puro pulmón se va ganando su lugar en nuestro acalorado día a día hasta hacerse, a su manera, imprescindible. La diferencia esencial con la canción del verano es que uno mismo es quien la eleva al escalón de lo imborrable en un ejercicio que no necesariamente es consciente. Es aquella canción que estará para siempre ligada a un recuerdo, a una persona, a un lugar, a un estado. Como atributos podemos destacarle que suele ser una canción que nunca se queda sola sino que nos invita a la obra de un músico. Es la canción que será código interno en nuestra pareja o en nuestro grupo de amigos y funcionará para siempre como un guiño/llave para decir un montón de cosas sin tener que decir nada.
The Dodos. El verano visto desde San Francisco, California.
Canción: Fables – The Dodos.
Canciones de Invierno:
La canción de invierno por su parte debe acompañar. El invierno es más introspectivo, el invierno acurruca y en ese estado necesitamos oír una canción crepitando al lado nuestro. Debe ser una música que estemos donde estemos, nos lleve al mismo estado de duermevela hipnótico que nos produce observar el camino de las llamas de un fueguito. Además la de invierno tiene otras particularidades y sutilezas. Tan seguro como que la canción de verano nos encuentra a nosotros, en el invierno somos nosotros quienes impacientemente buscamos la canción. Casi le pedimos que nos entienda, que diga por nosotros las cosas que no sabemos cómo decir, que le ponga banda sonora a ese silencio o a esa escena de la vida que queremos guardar igual tal cual se está ocurriendo. Ciertamente este camino individual hace más inclasificable a la canción de invierno pero podemos decir sencillamente que todas ellas tienen un denominador común, algo que necesitamos sentir cuando las escuchamos: que fueron hechas para nosotros.
Taken by the Trees. Enigmáticos representantes del invierno.
Canción: Watch the Waves – Taken by the Trees
Una vez definidas las canciones y encontrados buenos ejemplos, queremos saber de que lado están ustedes. Son de las canciones de invierno o de verano? Aunque pensándolo bien quizás sean de las primavera y otoño, y esa podría ser una buena excusa para un nuevo post en unos meses.
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El negocio de la música en las manos de un hombre atormentado
ago 22

El líder de Radiohead, Thom Yorke.
Thom Yorke tiene la virtud de preocuparnos. Sus declaraciones siempre son graves, él es grave. Es el raro caso de un hombre conflictuado que sin embargo avanza movido por sus conflictos, que además de alguna forma parecen canalizar conflictos colectivos, valores de época. Entonces cuando Thom Yorke habla de su banda, quizás sin quererlo, habla de la música. Por eso cuando dice que Radiohead no va a volver a grabar un disco un grupo importante de humanos temblamos. Los que seguimos a la banda y tenemos una relación de años con el disco como soporte físico de la música que más nos gusta, vemos amenazado una parte de nuestro patrimonio sentimental. La industria ve amenazado su negocio. Es que en los últimos años Radiohead viene probando que el cambio se puede producir desde las bandas y no tanto desde las compañías. Y esta es una amenaza seria. Pero olvidemos por un momento a las compañías de las cuales seguramente ninguno de nosotros forma parte.
La pregunta que tenemos que hacernos es si estamos ante un problema o ante una solución. Y ante la duda lo único que nos queda es una certeza: el cambio es inevitable. Pensemos un poco qué relación mantenemos últimamente con los discos y cómo nos manejamos con otros formatos para ver qué cambió y cuánto cambió. Es cierto que In Rainbows despertó en muchos aquel viejo sentimiento, como se dijo por ahí, de que el lanzamiento de un disco constituía un hecho artístico en sí mismo. Pero que no existan más ¿supone otra relación con la obra? Que tengamos que elegir entre setenta artistas en una mínima pantallita haciendo girar una rueda ¿hace que la música sea menos buena? ¿Escuchamos cosas que no queremos por eso? Tan solo pensarlo es absurdo. Si entendemos los discos como un compilado de nuevas canciones entonces la duración no debería importarnos. Si entendemos los discos como una obra conceptual tampoco. Se puede ser conceptual en una sola canción, en tres o en diez.
Pensemos en otros detalles, ¿no tener en nuestras manos el librito con las letras, nos aleja de sentir lo que sentíamos con las canciones? ¿Enfría la relación con nuestro artista favorito? Es cierto, el librito era un elemento mágico, una parte esencial del descubrimiento y ahora conseguir las letras a veces cuesta y mirarlas en una pantalla no es lo mismo. Pero al mismo tiempo tenemos algo que antes no teníamos, en un minuto encontramos los acordes y las partituras de los temas que nos gustan con solo googlearlos. Todo cambia.

En pleno concierto.
Por supuesto nos quedan y nos quedarán dando vueltas muchas más preguntas.
¿La cantidad de información (bandas) conspira contra el disfrute?
¿Cuál es el negocio de la música, cuál es el del músico y cuál el del oyente?
¿Como consumidores jugamos un papel aún más importante que el de
compradiscos, menos importante o es el mismo?
Por lo pronto Radiohead contesta a todo esto con más música, y la prueba es que acaban de editar un ep con su primera canción grabada en estudios. Pueden escucharla desde aquí.
Esta es nuestra primera columna en este hermoso reducto de palabras, y lo que buscaremos es conectarnos con el lado musical de todos ustedes desde nuestro punto de vista: o sea, está bien que el negocio de la música avance hacia lugares inimaginables, pero a todos nos siguen emocionando esos tres minutos y medio que hasta quizás, terminen salvándonos la vida. Así, cada reflexión terminará con una canción, porque ellas siguen siendo las que mejor explican los grandes misterios de la vida.
Link para escuchar el nuevo single de Radiohead “These Are My Twisted Words”.
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