Luis Lodos
Luis Lodos Medina (1977) es natural de Las Palmas de Gran Canaria, España. Comenzó a realizar cortometrajes de forma amateur hasta que decide formarse como cineasta profesional en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y en la Universidad Politécnica de Cataluña. A partir del año 2000, plantea un proyecto de creación de cortos bajo el nombre de Circonio, con el objetivo de experimentar las técnicas cinematográficas que había adquirido. Tras una gran cantidad de trabajos experimentales, Lodos decide preparar su salto a la industria del cine con un proyecto de largometraje de ciencia ficción llamado Los Hijos de Nereo. En 2008, consigue realizar su ópera prima: Quemando Suerte. Actualmente en fase de distribución.
Pagina Personal: http://www.luislodos.com
Posteos por Luis Lodos
¡Monstruo humano!
ago 13
Uno de los paradigmas del cine de terror cutre es añadir al nombre de una bestia el calificativo de “humano”. De esta manera tenemos garantizado el terror. Un perro bulldog no nos asusta, pero si digo que es un perro HUMANO, entonces el pavor se adueña de nosotros. Tengo un geranio en mi casa. No hay problema, a no ser que sea un geranio HUMANO. Que miedito.

En esta película, de cuyo nombre no quiero acordarme, tenemos a un tiburón humano. Un pobre bicho al que se le han añadido genes humanizantes para crear una aberración digna de explotarla al final de la película (único destino posible de los engendros humanoides). Aunque es posible que también sea un humano al que se ha deshumanizado para bestializarlo. O varios humanos que han sido cosidos por el escroto. Bueno, todo es posible en estas pelis.

La moraleja de la película: No hay que jugar a ser Dios creando criaturas horribles híbridas de especies.
Nota de moraleja: En caso de que ya lo hayas hecho, por favor, mátala de la manera más espantosa posible.
Abriéndose de piernas
ago 5
“The Quest” es una película protagonizada y dirigida por Jean-Claude Van Damme. Un actor que no ha sabido reciclarse con los nuevos tiempos y una película que era su enésimo intento de volver a la élite del cine de acción. Podemos decir que “The Quest” es una de las peores películas de lucha de la historia, sólo porque pretende imitar, que no parodiar, los recursos más repetidos del género.

El argumento es simple: torneo de lucha donde se miden en la final el malo malísimo y el bueno (Jean-Claude). Esa es la misma historia de otra películas dignas como “Kick Boxing” o “Contacto Sangriento”, pero el problema de “The Quest” es que los luchadores son espantosamente horribles.
Cada país lleva un luchador de lo más pintoresco: Japón un sumo, China a un mono-grulla-tigre, Mongolia a un pueblerino, EEUU al guaperas y… oh dios… el español es un bailaor de tablao flamenco que adorna sus gritos con un llamativo “RRRRRA”. Supongo que pensaron que nosotros usamos consonantes propias para proyectar los golpes. Puestos así, también podría haber gritado “ÑOÑOÑOÑOÑO”.
Total, que pierden todos, el malo no se despeina hasta la final, donde se encuentra con Van Damme, al que revienta con golpes bestiales. Inciso: Si alguien ha visto un combate de boxeo, sabrá que un solo golpe bien dado en la cabeza es KO, con puños desnudos es incluso más fulminante. Pues el señorito de EEUU recibe como cincuenta golpes en el melón para luego reaccionar a cámara lenta y vencer al supergordo. Después de estas luchas esperpénticas que no llevan a nada tenemos un flashforward del protagonista haciendo una de las peores caracterizaciones de viejo que he visto en mi vida.

Me encantan las películas de torneos de lucha. De hecho, uno de mis primeros guiones como cortometrajista fue un homenaje a “Kick Boxing”. El problema es cuando todo resulta previsible. Para mí, las secuencias de torneo más increíbles que se han hecho no fueron las de “Karate Kid” o “Contacto Sangriento” sino el brutal torneo de “Los Caballeros del Zodiaco”. ¿Por qué? Nada te lo esperabas, ni siquiera que a mitad del torneo irrumpieran a robar el trofeo. Bendito anime, que se le pegue algo al cine comercial.
El ojete del cíclope
jul 13
Hoy vengo a hablar de “Cíclope”. ¡Oooh sí! Bajo presupuesto en estado puro. Es una peli que te hace decir constantemente “¿¿pero qué demonios estoy viendo??”. Algo terrible. Una especie de Gladiator con un bicho en 3D digno de un videojuego de la SNES.

La cosa transcurre rápido. Un monstruo con un solo ojo y enorme taparrabos se dedica a dar mamporros a los aldeanos. No es demasiado cruel, solo da cachetadas a lo Bud Spencer. Vale, a alguno le abre la cabeza, pero el pobre no calcula su fuerza.
Total, que el emperador ordena que lo capturen y lo mete en el foso de los gladiadores donde da rienda suelta a su ira acumulada todos estos años en taparrabos.

Al final acaba perdonando al prota – Dios sabe por qué – y termina de la forma más irónica posible… con una lanza clavada en el ojo. No podía ser en otro sitio, no… en el ojo. Ya puestos, podrían haberle clavado otra en el culo (para él, el segundo ojo).

Mi briconsejo para esta semana. Si no puedes hacer un monstruo en 3D que no se note mucho, por favor, sácalo del guión y mete un mono agresivo, que sale más barato.
Terror en estado puro
jul 6
Hoy vengo a hablar de la serie “Terror en Estado Puro”, emitida en Cuatro los sábados por la noche. Se trata básicamente de historias de terror independientes con poco (tal vez poquísimo) presupuesto. Esto recuerda al formado de Creepshow o Historias Extraordinarias. Pero claro, para qué currarse tanto el guión como aquellas.

El último capítulo trataba de un veterinario que era mordido por un perro que intentaba salvar en su mesa de operaciones. El perro, que era claramente un jodido lobo de dos metros, le infecta con la enfermedad de la licantropía. Por cierto, el lobo se llamaba “Michael“, más claro no se puede decir.

Total, que el nuevo hombre lobo sale a hacer sus diabluras y acaba matando a un fan suyo que se había confeccionado un traje peludo para rendirle homenaje. Muy lógico.

Este tipo de series donde cada capítulo es inconexo con el resto y solamente guardan en común el género, son muy interesantes para muchos espectadores. Por desgracia el terror y la ciencia ficción suelen quedar relegados a altas horas de la madrugada, por supuesta mala audiencia (confundida con baja audiencia), marginando a esos espectadores tan fieles a la serie, que las acaban consiguiendo por Internet antes de su estreno en España.
El ataque asesino del murloc
jun 29
Después de un par de semanas poniendo buenas películas para televisión, Cuatro ha decidido volver gratamente al bodrio de bicho-come-gente con la producción “Bestia Marina”.

No nos dejemos engañar por el cartel. No hay tías buenas siendo devoradas por enormes monstruos. Estamos hablando de un pueblito pesquero al que empiezan a atacar unos seres mitad pez, mitad anfibio, con espinas dorsales, lengua de camaleón, postura de simio y capacidad para camuflaje tipo depredador… En fin. Ya que no somos capaces de crear un monstruo interesante, pues a mezclarlo todo y a ver qué sale. Pues os ha salido un murloc. Probablemente, una de las criaturas más patéticas del World of Warcraft.

La peli continúa con las típicas escenas de muertes, sin que pase nada realmente. A veces parece que estamos viendo una versión cutre de tiburón, de alien, de depredador y de los gremlins. Este tipo de guiones es el que sale cuando dejas a dos guionistas encerrados un fin de semana viendo películas de bichos.
Bueno, simplificando, mueren todos menos dos buenorras que son supuestamente madre e hija y el macho de turno que las protege con puro en boca. Entonces es cuando elaboran la trampa más absurda y complicada de la historia del cine, digna de las máquinas Rube Goldberg del programa el Hormiguero (no “efecto mariposa” como ellos las llaman erróneamente). La máquina al final explota y mata a todos los bichos y deja vivos a los buenos.

A partir de aquí es difícil arreglarlo, pero suele haber 3 opciones:
- La película se acaba (La mejor opción)
- Epílogo con un monstruo sobreviviendo (Espantoso y pretencioso)
- Epílogo con la familia feliz haciendo alguna gracia (Tipo Lassie, pues esta es la elegida)
Un buen monstruo no es mezclar todo lo que se me ocurra en un ser para luego explotarlo (literalmente) al final. Un buen monstruo tiene un concepto detrás de él y siempre tiene una debilidad. Que el concepto sea bueno y la debilidad misteriosa, ya depende de ti.
Cazadores furtivos de humanos
jun 22
He descubierto que Cuatro ha trasladado sus películas de bajo presupuesto al sábado por la noche. Esta vez no he llegado a tiempo, pero la próxima semana… ¡no tendré piedad con la que pongan!

Así que ahora voy a hablar de la película “El Placer de la Caza”, en inglés “Manhunt” (Man=elplacerde, hunt=lacaza, como todos sabemos). La película empieza con un grupo de veinteañeros viajando por carreteras secundarias en el culo del mundo. Tras mucho viajar, vuelven a sus casas y se abrazan con cariño a sus familias. Es broma, todos van palmando consecutivamente.

Lógicamente, visitar las afueras implica perder la vida a manos de cazadores que disfrutan matando gente. Pero el motivo de que esta gente perpetre tan horribles crímenes es algo tan… es una cosa que… es… bueno, no hay motivo. Lo hacen por que sí.
Total, después de matarse todos y quedar (sorpresa) la chica guapa como única superviviente, esta consigue pedir ayuda en la carretera donde la recoge una señora en un coche viejo y entonces… ¡¡tachán!! es la madre de los cazadores (Suspiro).

La verdadera sorpresa no es ese final manido, sino los títulos de créditos. La película se hizo con un equipo muy reducido de personas, seguramente con muy poco presupuesto y, aunque la historia es un cliché tras cliché, algo que hemos visto infinidad de veces en otras películas, la estética y la realización es muy buena. Tal vez, para la próxima, el director cuente con un guión en condiciones y pueda despuntar mejor. Si es que, en papel, las cosas resultan mucho más baratas y las ideas originales están pidiendo a gritos ser escritas.
Cuando se pudre una película 3D
jun 15
Parece que Cuatro nos está fallando mucho, programando en horario de domingo películas para televisión bastante decentes y dejando atrás los bodrios de bajo presupuesto de la serie “bicho mata gente”. Así que esta semana voy a hablar de una película que salió directamente a DVD: Resident Evil Degeneration.

Degeneración es realmente la palabra que define la película y no lo digo por ser una historia de zombies putrefactos. Tramas cogidas con hilos, diálogos insufribles, pero lo peor de todo… el 3D. Esta supuesta secuela de Resident Evil está hecha totalmente en animación 3D y utiliza la técnica de la captura de movimientos. ¿Para qué es esto? Pues básicamente un tipo se pone un traje de puntitos y un ordenador registra el movimiento para que el personaje se mueva igual. ¿Genial no? De esa manera los movimientos son mucho más realistas. Una mierda.

Si un tipo que no tiene ni idea de actuar, se pone un traje e interpreta a TODOS los personajes masculinos, tenemos una película desastrosa donde los protagonistas se mueven como si tuvieran epilepsia, gesticulando sobreactuados o con mirada vizca.

Los bueno resultados con esta técnica sólo aparecen cuando un buen actor, como el que hizo de Gollum en el Señor de los Anillos, se une a un gran equipo técnico que sepa interpretar y filtrar sus movimientos. Si no existe eso, más vale el buen ojo de un animador tradicional.










