CreatiBea
Es una enamorada del arte en sus diferentes expresiones: Cine, fotografía, literatura, música, cocina... en fin: Todo en lo que intervenga la creatividad. Es activa, entusiasta, apasionada, inquieta, vital y muy creativa. Se licenció en periodismo para poder ganarse la vida con lo que más le gusta: escribir. Actualmente desarrolla su creatividad en su blog: vinividivinvi.
Pagina Personal: http://www.vinividivinvi.com
Posteos por CreatiBea
Un, dos, tres, boda otra vez
jun 30
Los banquetes de bodas a las que estoy asistiendo últimamente me recuerdan más al televisivo “Un, dos, tres” que al evento tradicional, donde se cenaba, se conversaba, y luego se bailaba.
Ahora tienes que ir preparado, porque en cualquier momento del acto puedes recibir algún sobresalto que otro.
Y es que se ha puesto tan de moda sorprender a los novios con vídeos, canciones, disfraces y demás originalidades, que todos los amigos quieren cobrar protagonismo con su propia sorpresa, llegando, incluso, a que parezca de lo más normal pasarse, a los postres, unas dos horas contemplando singulares inventivas.
Por arte de birlibirloque aparecen y desaparecen diferentes grupos, que con su correspondiente música se encaminan orgullosos hacia la mesa presidencial, como si de la mesa de Mayra Gómez Kemp se tratase. Sólo falta el “sketch” (tiempo al tiempo), aunque no el baile, porque ahora también están de moda los bailes coreografiados.
Cada vez es más frecuente ver como los invitados más osados nos amenizan el acto mostrando su coordinación y soltura al son de una sonada música pop, con la esperanza, quizás, de ser los “protas” de youtube durante unos meses.
La primera vez que vi esto me pareció original, lo confieso. Hasta yo misma he participado en alguno de estos “numeritos“, pero cuando lo original y novedoso pasa a ser popular, y más de diez grupos distintos quieren ofrecer al aforo su particular ocurrencia, se hace pesado.
Destino: Deiá
jun 15
Seguro que (a los que el bolsillo os lo permite), estáis mirando ya destinos donde pasar vuestras próximas vacaciones. Así que ahí va una sugerencia. Para los que os apetezca sumergiros en un mar de tranquilidad, relajación, y os guste disfrutar de los pequeños placeres de la vida.
El destino es: Deiá (Mallorca)
Deià fue amada tanto por Federico Chopin como por el poeta inglés Robert Graves. Esta maravillosa ciudad mallorquina ha servido de estancia e inspiración a numerosos artistas, que aún hoy siguen atraídos y fascinados por su tranquila y bien conservada belleza. Deià ha conseguido escapar del bullicio, de los autobuses de turistas y de la edificación desenfrenada.
Es precisamente esa tranquilidad y los espectaculares paisajes que la rodean, así como la sabia decisión de echar el freno de mano al tiempo, lo que de da ese encanto especial.
Está enclavada en la Sierra de Tramuntana entre Valldemossa, Sóller y Bunyola. Su término comprende cinco kilómetros de costa en la que nos encontramos con espectaculares calas. Entre ellas destacan la Cala de Deià y la pequeña Cala de Llucalcari.
Deià invita a la relajación, a disfrutar del sol y el mar. Sin más preocupación que darse y dejarse llevar por los placeres de la vida.
Pasión por “La Roja”
jun 4
Me encanta porque aunque aún estamos en primavera y ya huele a verano y a Mundial. No soy muy futbolera pero cuando se trata de partidos de España, me involucro tanto que puedo llegar a perder hasta los papeles.
Siempre me he preguntado porqué me ocurre esto. Durante el año, la liga, los goles, equipos y demás me importan más bien poco, ¿Qué hace que cuando llega un evento de este tipo, no me pierda ni un comentario, noticia y ni, mucho menos, un partido? La respuesta es que siento “la Roja” como algo mío. Tengo pasión por España. Esta pasión es lo que motiva a cualquier seguidor futbolero, y como yo nunca he sentido esa pasión por ningún equipo en especial, nunca me ha motivado el fútbol. Eso sí, con “la Roja” me transformo en una “hincha” de primera.

Seguro que esto que me pasa a mi, le pasa a mucha gente. Durante este mes vamos a vivir y respirar fútbol, y es que, a mi modo de ver, el mundial no se trata sólo de una competición, es mucho más; es un fenómeno social, político y económico que mueve y remueve a millones de personas. Durante este mes el mundo va a sentir sus colores nacionales en vena, y va a despertar a muchos apasionados aletargados durante cuatro años,como yo.
Así que deseando estoy de ver y emocionarme con la inauguración, de vestir mi camiseta roja ante el primer partido de España, de reunirme con amigos, de saltar, de comprarme y usar una vuvuzela (mirad lo que es, es imprescindible para este mundial), de gritar ¡España! y, lo más importante, sentir una alegría indescriptible cuando nuestra España vaya ganando partidos y poder llegar a tenerla en la final.
¡Suerte España! ¡Qué ya nos toca ganar un mundial!
Llorar
may 23
Hay días que necesito llorar. Por lo que sea, tenga motivos o no, pero lo necesito…
Es como una especie de mecanismo de ventilación emocional; como si necesitase sacar las lágrimas usadas, para fabricar nuevas.
Es tanta la necesidad, que si las lágrimas no salen de pena, salen de alegría o de emoción.
Las lágrimas lubrican mis ojos, pero también lubrican mi corazón para que no se encoja y seque. Para mantenerlo fresco y sano.
Lloro escuchando un aria, leyendo un libro, viendo una película, un paisaje, observando una situación tierna… Lloro de dolor, de impotencia, de rabia… Y hasta cuando me rio a carcajadas, las lágrimas salen de mis ojos como queriendo participar de mi alegría. En fin, que soy una llorona irremediable y, lejos de llorar como una magdalena todo el día (no es ese el caso), sí que las lágrimas son mis inseparables compañeras en casi todas las situaciones emotivas: Aliadas en la felicidad, en la frustación, en la impotencia o en el dolor.
Es por esto, que no comprendo como existe gente que no llora en mucho tiempo.¿Acaso no todo el mundo tiene estas necesidades? ¿Qué extraño proceso se produce en sus lagrimales que impide que broten lágrimas? ¿O es en su cerebro?
Reencuentros
may 8
Me gustan las reuniones de amigos al estilo de “Los amigos de Peter” (estupenda película que aprovecho para recomendar), aunque me consta que muchos las odiáis.
Me refiero a reuniones con personas que en algún momento de tu vida fueron buenos amigos (infancia, adolescencia, universidad, trabajo), pero que por circunstancias, hace tiempo que no ves o no sabes de ellos.
Hace poco tuve un reencuentro de este tipo. Os cuento:
Antes de que llegue el día, estás emocionada, entusiasmada y hasta curiosa, pero, confieso, que llegado el momento te entra un poco de vértigo, y más si tu vida no ha seguido el camino convencional. Ya “in situ”, después del choque de los primeros cinco minutos, este vértigo desaparece, sobre todo porque te das cuenta que a todos les pasa un poco lo mismo.
Las primeras reacciones son las relativas al físico. Esto es algo delicado, y más en una persona como yo, que no sabe disimular, y que soy tan expresiva que en mi cara se puede leer lo que estoy pensando.
Cuando ves a ese compañero “cañón” acompañado por 20 kilos de más, y al que te cuesta reconocer, es difícil decirle con tu mejor sonrisa eso de “Estás igual, no has cambiado nada”, y lo peor, es cuando le dices: “¡uy! No te había reconocido” (como fue mi caso). En ese momento desvías la conversación hacia el tiempo (el comodín metereológico es muy apreciado por mi), mientras estás pensando: “Tierra trágame”.
Es una de esas situaciones en las que eres consciente de que el tiempo no pasa en vano y de como se estropean los cuerpos, ¡Por Dios!
Desatando nudos
abr 30
¿No os ha pasado alguna vez que sin daros cuenta os veis inmersos en una enmarañada madeja de confusiones y malentendidos y no sabéis como salir airosos de allí? Seguro que sí.
Me considero una persona bastante comunicativa y clara (transparente, diría yo), y de las que, cuando hay algún problema, me gusta ir directa al grano y al objetivo. No soy de ir dando rodeos, ni de hacer sondeos, ni de esconderme hasta que pase el temporal. Quizá por ser demasiado impulsiva, visceral e impaciente, pero sobre todo, por ser sincera y honesta. Detesto la mentira, la doble cara y la hipocresía. Y como no sé ni mentir, ni interpretar, o aclaro el asunto, o no soy capaz de fingir con mi mejor cara que no pasa nada.
Es por esto, que en mi vida no he estado metida en muchos embrollos. En cuanto hay un pequeño nudo, lo deshago. Pero claro, te puede pasar que haya un minúsculo lío al final de la madeja que se escapa a tu vista, y si no se deshace a tiempo, se va haciendo más grande y más fuerte, hasta convertirse en un nudo gordiano, imposible de desatar. En este caso ya no te queda más remedio que cortar.
Sobre sexo y sexos
abr 23
Hace poco leía en uno de los blogs amigos que visito, algo así como:
“Si eres buena en la cama, estás perdid
a, los tíos sólo te verán como un pedazo de carne”.
La frasecita me removió por dentro inmediatamente, e inmediatamente contesté. No podía dar crédito a lo que estaba leyendo, sobre todo, porque el blog lo gestiona una mujer, y por lo que sé de ella a través de sus palabras, una mujer inteligente. Después de un tiempo me di cuenta, y creo no equivocarme, que fue una frase para provocar debate y discusión, cosa que me dejó más tranquila.
Pero, es que este pensamiento se las trae… Bajo mi punto de vista, es machista, anacrónico y retrógrado hasta la médula. No puedo entender como una mujer puede pensar esto. Además, estoy absolutamente segura de que no es cierto.










