Loco Solitario

¿Quién, loco solitario? Un adicto al amargo sabor del café solo y al ruido de un carismático boli bic surcando una amarillenta cuartilla ajada. Un triste aficionado a las noches despejadas y a devorar libros, cómics y mangas durante horas indebidas. No hay madrugada que no diga "mañana me acuesto antes" ni amanecer que no gruña "hoy duermo más tiempo".

Pagina Personal: http://loco-solitario.blogspot.com/


Posteos por Loco Solitario

Presta más atención a tu alrededor

Mira a tu alrededor.

-¿Me has escuchado?

-Sí

-¿Qué te he dicho?

Abrí la boca para tratar de responder, pero enmudecí de golpe: no recordaba absolutamente nada acerca de sus últimas palabras. Suspiró.

-Otra vez igual. ¿Sabes? Ya eres bastante mayorcito como para seguir teniendo esos despistes. Empieza a asumir tus responsabilidades de una vez, o lo vas a pasar muy mal en la vida. Y todo esto te lo digo por tu bien.

Desvié la mirada, y me concentré en el tazón de desayuno que tenía delante de mí. Inmediatamente dejé de escuchar su voz, y el silencio se apoderó de la habitación. Observé el contenido del tazón, vi cómo sobre la superficie aparentemente lisa del café con leche se formaban ondas que la distorsionaban de forma insignificante. Ondas que se originaban por el breve movimiento de mis dedos sobre la cerámica del cuenco, al no mantener el pulso firme. El silencio se interrumpió por el continuo goteo del agua, resbalándose lentamente por el grifo. A su vez, la luz atravesaba la persiana por distintas rendijas, depositándose sobre la encimera mojada, y proyectando entonces todos los colores que componen el arcoíris, con todas las gamas, tonos y matices que alguien pueda imaginar…

-¿Lo has entendido?

-¿…Eh?

Leer post completo >

Vacaciones de verano

Esto serían en muchos casos unas vacaciones deseadas.

El primer incidente se dio a conocer durante la primera parada programada del viaje.

No hubiese hecho falta que aquella gente les hubiera indicado gentilmente la avería para que los propietarios del coche se hubiesen percatado de la preocupante mancha de aceite en expansión que emergía bajo el capó.

Y, por si fuera poco, el origen no podía ser más surrealista: el depósito de aceite se encontraba totalmente abierto, con el tapón justo al lado. La deducción correcta no tardó en salir a la luz: durante la puesta a punto del vehículo, a la hora de cambiar el aceite se había dejado el compartimento de éste abierto, quedando el tapón, para más inri, justo al lado, como si se tratase de una broma pesada de mal gusto. Cómo el coche no se había parado en mitad de la autovía era toda una demostración de lo caprichosa que puede llegar a ser la buena suerte.

Cuando toda la familia se reunió para desayunar en aquel bar de carretera, el cabeza de ésta se levantó de la mesa para anunciar a su hijo mayor: “Venga, vamos a trastear en el motor.” A consecuencia de sus palabras, a su hijo casi produce la incómoda situación al resto de la familia de ver cómo alguien expulsa por la nariz el café con leche. Y, sumado al incidente de la aceite y a las horas del día en las que se encontraban, no era un espectáculo nada agradable.

Leer post completo >