Canciones de verano. Canciones de invierno.
Sep 7
Buenos Aires se debate en la incertidumbre. Hace poco más de dos semanas estábamos tapados hasta la cabeza por el frío, exhalando el vapor característico de las mañanas por la ventanilla del bus, la semana pasada tuvimos temperaturas máximas de 34 grados, y esta semana, sin respiro, volvimos al frío gris.
No intenta ser este un panfleto sobre el calentamiento global ni nada parecido, pero teniendo en cuenta que ustedes amigos españoles están disfrutando de un cálido verano, y nosotros de un invierno indeciso, de repente nos vemos emparentados por ese espíritu climático que rodea a las canciones.
Por eso nos ocurrió compartir algunas nuevas canciones que están dando vueltas por la red bajo la premisa de que hay canciones de verano, y canciones de invierno.
Pero antes que nada, es necesario definirlas:
Canciones de Verano:
La canción de verano por definición debe provocar. Pero tenemos que empezar reconociendo que existen dos tipos, una es la canción de verano y otra es la canción del verano. Esta última es aquella que viene con la temporada. Así como sabemos que este año se va a usar el verde esmeralda y el strapless, también sabemos que este año todos estaremos bailando y cantando tal o cual canción. Y por otro lado, aunque no necesariamente en la vereda de enfrente, está la canción de verano. Que es aquella que en forma más azarosa y a puro pulmón se va ganando su lugar en nuestro acalorado día a día hasta hacerse, a su manera, imprescindible. La diferencia esencial con la canción del verano es que uno mismo es quien la eleva al escalón de lo imborrable en un ejercicio que no necesariamente es consciente. Es aquella canción que estará para siempre ligada a un recuerdo, a una persona, a un lugar, a un estado. Como atributos podemos destacarle que suele ser una canción que nunca se queda sola sino que nos invita a la obra de un músico. Es la canción que será código interno en nuestra pareja o en nuestro grupo de amigos y funcionará para siempre como un guiño/llave para decir un montón de cosas sin tener que decir nada.
The Dodos. El verano visto desde San Francisco, California.
Canción: Fables – The Dodos.
Canciones de Invierno:
La canción de invierno por su parte debe acompañar. El invierno es más introspectivo, el invierno acurruca y en ese estado necesitamos oír una canción crepitando al lado nuestro. Debe ser una música que estemos donde estemos, nos lleve al mismo estado de duermevela hipnótico que nos produce observar el camino de las llamas de un fueguito. Además la de invierno tiene otras particularidades y sutilezas. Tan seguro como que la canción de verano nos encuentra a nosotros, en el invierno somos nosotros quienes impacientemente buscamos la canción. Casi le pedimos que nos entienda, que diga por nosotros las cosas que no sabemos cómo decir, que le ponga banda sonora a ese silencio o a esa escena de la vida que queremos guardar igual tal cual se está ocurriendo. Ciertamente este camino individual hace más inclasificable a la canción de invierno pero podemos decir sencillamente que todas ellas tienen un denominador común, algo que necesitamos sentir cuando las escuchamos: que fueron hechas para nosotros.
Taken by the Trees. Enigmáticos representantes del invierno.
Canción: Watch the Waves – Taken by the Trees
Una vez definidas las canciones y encontrados buenos ejemplos, queremos saber de que lado están ustedes. Son de las canciones de invierno o de verano? Aunque pensándolo bien quizás sean de las primavera y otoño, y esa podría ser una buena excusa para un nuevo post en unos meses.
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Web del autor: Amo descubrir canciones
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