Resultaría probable que estos niños fuesen hijos de desaparecidos, lo cual dejaría en estado terminal la mermante credibilidad del multimedios y a su cabeza como apropiadora, presa por un delito de lesa humanidad.

En 2002, la venerable organización Abuelas de Plaza de Mayo, intenta –por vía judicial- establecer esa posible condición de los chicos Noble Herrera, solicitando la realización de exámenes de ADN, que deberían compararse con la totalidad de los almacenados en el Banco Nacional de Datos Genéticos, encargado de estos terribles casos.

Sistemáticamente los abogados de la Sra. Herrera, no han hecho más que embarrar la cancha contando con el oscuro poder del holding. Hasta lograron apartar a un Juez de su cargo.

Mientras tanto, desde 1983 (año de recuperación de nuestra democracia) el de Papel Prensa es un tema tabú. Cada vez que alguien pide la carpeta se despliegan los mágicos poderes del Grupo Clarín y se desvanece antes de comenzar la pertinente investigación.

Es vox populi en los círculos de poder argentinos que cuatro tapas de Clarín en contra hacen caer a un ministro, por lo menos.

Ningún gobierno se atrevió a ponerse en contra a este grupo.

En el momento de la crisis más grande de 2001-2002, una vez asumido Eduardo Duhalde como presidente provisional, tomó una de las primeras medidas: La licuación de la deuda de Multicanal (Empresa de cable del holding) Se habla de 700 millones de dólares que pagamos todos los argentinos. Esos son favores.

Una vez que el actual gobierno de Cristina Fernández mostró su indiscutible tendencia a una redistribución de la riqueza en favor a los más necesitados, algo se quebró en el delicado equilibrio entre Clarín – Gobierno de turno.

Lo que hasta ese momento era una campiña llena de preciosas florecillas, se transformó, para los medios concentrados en un yermo páramo.

Y no es –convengamos- que las decisiones gubernamentales fuesen revolucionarias, ni mucho menos.

Pero haber logrado la eliminación de las jubilaciones privadas, estafa paradigmática de las políticas neoliberales de los noventa, y su traspaso a la órbita del Estado, fue una afrenta al establishment.

Al respecto, vamos a ejemplificar de una forma bien clara el negociado que hizo el Grupo con las AFJP:

· Tengo una casa que quiero vender, y busco a quien administra tu sueldo.

· Dicha persona debiese proteger tus intereses y encargarse de revisar si la casa tiene goteras, humedad, etc, etc; pero guiño mediante, acepta complacido comprar la casa que le ofrezco.

· Ahora gracias a esto, posees una casa que pocos meses después, encontras con goteras, humedad, ratas y que perdió (perdiste) 2/3 de su valor.

Apliquémoslo ahora al tema en cuestión:

· Grupo Clarín tiene acciones que quiere vender, y busca a las ex AFJP que administran tu jubilación.

· Dichas AFJP deberían proteger tus intereses y encargarse de revisar si la empresa vale lo que dicen esos papeles, pero “guiño” mediante, aceptan complacidos comprar las acciones que Clarín les ofrece.

·Ahora gracias a esto, posees acciones que pocos meses después, pasaron a valer 500 millones de pesos menos. Ergo, vos, sí VOS, perdiste 500 millones de pesos.

Ni que hablar de las retenciones a las exportaciones de soja, tema bastante conocido por todos. Fue la gota que colmó el vaso y que unió a lo peor del establishment, con lo peor de la política argentina de todas las épocas.

El poder económico y los muertos vivos de la política argentina se abroquelaron contra, no ya sobre estos temas, sino contra todo lo que indicase que el gobierno democráticamente elegido por los argentinos, intenta hacerlo. Gobernar, claro.

En el próximo post –para no abrumar- les sigo contando.

-> Actualidad desde Sudacaland: Primera Parte.