Cuando seas ciudad
Feb 8
Imagina que todas las calles que llevan a tus piernas estuviesen cortadas y que en el camino hacía tu pelo hubiese una señal de prohibido el paso. Qué los semáforos fuesen tus pupilas dilatadas. Qué me echases de menos a cada pitido o cada frenazo.
Imagina que de repente me perdiese por estas calles que aún desconozco y que estas calles fuesen tu memoria.
Imagina que la lluvia fuese saliva de tu boca y este viento no fuera más que tu aliento provocando escalofríos por todo mi cuerpo.
Que en las papeleras de toda la ciudad se guardara todo lo que ya has olvidado. Y que todas las tiendas de los chinos fuesen los lunares de tu espalda.
Imagina que un día eres ciudad y que entre el bullicio de coches y gente no logras escucharme. Es entonces que consultaría mapas y encendería mi GPRS y le indicaría la dirección hacía tu corazón.
Imagina que camino sin rumbo porque mi GPRS no localiza tu latido y pregunto por la calle de tu nombre y nadie sabe contestarme. Qué dicen no conocerte, cuando en realidad te sienten bajo sus pies cada mañana, cada tarde, cada noche.
Imagina mi desconcierto y mi miedo. Buscaría una comisaría al borde de tus rodillas y allí pediría ayuda juntando mis rodillas a las tuyas.
Sin embargo, aunque esta ciudad fueses tú, sentiría alivio al saber que me sonríes cada día con el sol de tu boca y que cuando cae la noche la luna es un pequeño trozo de tu pecho.
Y si pienso todo esto, esta frenética ciudad me da mucho menos miedo.










































































































about 6 months ago
Muy lindo texto.
about 6 months ago
wow….excelente entrada, el primer párrafo es sencillamente “de escalofrío”.
felicidades
Inés