El comercio de la basura tóxica en EEUU
sep 2

Toneladas de basura electrónica (e-waste).
Llevo viniendo a Estados Unidos desde hace algún tiempo y, en verdad, me encuentro bastante bien entre mis amigos americanos. No soy antiamericano como no soy antiespañol ni anti alemán ni anti nada. Las patrias no son mi plato fuerte. Parafraseando a Cicerón ” Donde quiera que se esté bien, allí está la patria.”
Este artículo no pretende, por ello, ser un reproche a la vida americana, a la sociedad americana. Allá cada cual con su historia. Es, como muchas de las cosas que escribo, un análisis, una información crítica sobre unos acontecimientos concretos que me preocupan y, creo, deben ser conocidos por la mayor parte de los ciudadanos. Luego cada uno saque sus conclusiones si quiere sacarlas.
¿Qué es la “basura electrónica” (e-waste)?
Cada año se están consumiendo en el mundo más aparatos electrónicos. Cada año, cientos de miles de viejos ordenadores y teléfonos móviles son tirados en vertederos o incinerados. Los monitores y CPUs se desechan. Esto ha causado un incremento acelerado de los residuos electrónicos o “basura electrónica” (e-waste), residuos que, además, contienen sustancias químicas tóxicas y metales pesados que no pueden ser eliminados o reciclados de forma segura.
La rápida evolución del software obliga a ir adaptando continuamente los equipos informáticos para que sean capaces de desarrollar las nuevas aplicaciones. La esperanza media de vida de un ordenador no pasa de tres años, lo que genera una enorme cantidad de desperdicios de materiales en muchos casos dañinos para el medio ambiente y la salud.
Por ejemplo, el tubo de rayos catódicos de un monitor contiene unos 3,5 kilos de plomo, que se usa para evitar que los rayos X de la pantalla perjudiquen al usuario. De todos es sabido que el plomo posee efectos perjudiciales para la salud, física y mental, especialmente entre los niños.
Dos grupos dedicados a la protección del medio ambiente publicaron en febrero un informe donde de advierten que los 500 millones de ordenadores actualmente en uso contienen 716 millones de Kg de plomo y 286.700 kg de mercurio.
La tasa de crecimiento de estas montañas de productos electrónicos obsoletos alcanzará dimensiones de alarma a no ser que las empresas de electrónica, que obtienen beneficios elevados de la producción y venta de estos aparatos, asuman sus responsabilidades.
Pero, ¿a dónde va a parar toda esta basura electrónica?
La Prohibición de Basilea – un acuerdo que entró en vigor en 1998 – prohíbe a las 29 naciones más industrializadas, más ricas del mundo que exporten cualquier tipo de desechos peligrosos a los países menos desarrollados. Sin embargo, es difícil aplicar la prohibición. Aunque EE.UU. firmó la Convención de Basilea en 1989 (precursora de la Prohibición), es uno de sólo tres países que nunca la ha ratificado. Las posibilidades de que EE.UU. acepte adherirse a la Prohibición de Basilea son poco probables, aunque actualmente este tema esté dentro de las prioridades del gobierno del actual presidente.
A pesar de la prohibición internacional de exportación de material tóxico, aunque no hay cifras precisas, la Agencia de Protección Ambiental (EPA en inglés) estima “que entre el 50 y el 80% de los deshechos electrónicos recolectados para el reciclaje en Estados Unidos (de 300.000 a 400.000 toneladas al año) terminan en otros países, como China, India, Vietnam, Latinoamérica o en países emergentes africanos como Ghana y Nigeria. Allí, los trabajadores usan martillos, mecheros de gas y sus propias manos para extraer metales, vidrio y otros compuestos reciclables, exponiéndose a una peligrosa mezcla de químicos tóxicos, que además se vierten en el medio ambiente.”
Miles más son exportados, a menudo ilegalmente, de Europa, EE.UU, Japón y otros países industrializados, a Asia y África. Allí, los trabajadores que desmantelan estos residuos, algunos de ellos niños y niñas, son expuestos a un cóctel de sustancias químicas, tóxicas y venenosas.
Barbara Kyle, Coordinadora de Electronics TakeBack Coalition dice que “La mayor parte de nuestros desechos electrónicos son exportados a naciones en desarrollo, sobre todo a aquellos sitios con menos escrúpulos (…) El flete cuesta muy, muy poco, y sobre todo lo que se envía son las cosas que cuestan más dinero separar aquí”.
La CBS informó en noviembre de 2008 “Que el comercio electrónico ilegal de reciclaje ha creado un descalabro ecológico en la región Guiyu de China. Las mujeres calentaban circuitos electrónicos sobre fuegos de carbón, extrayendo chips y vertiendo la soldadura de plomo. La contaminación ha arruinado la ciudad. El agua potable es llevada en camiones. Científicos han estudiado el área y descubierto que Guiyu tiene los más altos niveles del mundo de dioxinas que causan cáncer. Descubrieron que es seis veces más probable que los embarazos terminen en abortos y que siete de cada diez niños tienen demasiado plomo en su sangre.”

Campaña de Greenpeace España.
La situación no es mejor en Ghana, donde la reciente revelación de Frontline de PBS filmó una zona conocida como Agbogbloshie, (Ghana) donde millones de toneladas de desperdicios electrónicos son desguazados y tirados en interminables campos de basura electrónica desechada.
La basura electrónica que se envía al extranjero suele recolectarse durante campañas realizadas habitualmente en abril, cuando se celebra el Día de la Tierra. Los patrocinadores, en su mayoría empresas, escuelas y ayuntamientos, suelen contratar a las firmas que ofrecen servicios más baratos y no hacen muchas preguntas sobre el destino del material recolectado.
Para terminar cito parte del informe de Greenpeace de 2008:
“Se concluyó, después de efectuar inspecciones en 18 puertos europeos, que el 47% de los residuos destinados a la exportación, incluyendo los electrónicos, era ilegal. Solamente en Reino Unido 23.000 toneladas métricas de residuos electrónicos, no declaradas o provenientes del mercado negro, fueron enviadas al Extremo Oriente, a países africanos, a India y China. Se estima que entre el 50 y el 80% de los residuos electrónicos recogidos para reciclar en EE.UU. acaban siendo exportados de esta forma. En EE.UU. esta práctica es legal puesto que no ha firmado el Convenio de Basilea.
China, en 2000, intentó prevenir este tipo de comercio prohibiendo la importación de residuos electrónicos. Sin embargo, hemos descubierto que estas leyes no están funcionando. Los residuos electrónicos siguen llegando a Guiya en la provincia de Guangdong, el principal basurero de productos electrónicos de China.
En India, también encontramos que el problema de los residuos electrónicos está creciendo. Sólo en Deli existen 25.000 trabajadores en los vertederos donde se manipulan cada año entre 10.000 y 20.000 toneladas. Los ordenadores representan el 25% de estos residuos. Se han encontrado otros basureros de residuos electrónicos en las ciudades de Meerut, Ferozabad, Chennai, Bangalore y Mumbai. “
Fuente: greenpeace.es
NOTA: Otra cosa es la basura nuclear. ¿Será verdad lo que algunos medios de por aquí afirman, de que EEUU es un gran basurero nuclear?
——-
Pincha en las imágenes para verlas en grande.
Imágenes: Google.com y Greenpeace.es
Este blog no se hace responsable de las opiniones expresadas por el autor en este artículo.











Pingback: meneame.net