Entrevistamos a José María Núñez: la vocación de escribir
feb 18
José María Núñez Retortillo, nacido en Vitoria el 22 de enero de 1971. Es técnico especialista en máquina herramienta, estudiante de Filología Hispánica en la UPV-EHU y trabajador de la factoría de Mercedes-Benz. Ha publicado una serie de trece textos en una antología titulada “Relatos breves sobre la realidad subjetiva” (Editorial Atlantis, Madrid, 2009).
“Por desgracia, la mayoría de nosotros no podríamos vivir de la escritura, y aquí no tiene nada que ver la calidad literaria de las obras.”

LA ISLA TUERTA: ¿Desde cuándo te dedicas a escribir?
NÚÑEZ RETORTILLO: Si he de serte sincero, desde que tengo uso de razón. En 2º de EGB (antigua primaria) recuerdo que gané un concurso de redacción a nivel local. Otra cosa, sin embargo, es la continuidad.
LIT: ¿Por qué no te habías decidido a escribir en serio hasta ahora?
NR: Creo que aquí se pueden aducir varias razones, si bien, la principal es la falta de tiempo. El trabajo y los estudios me absorbían casi la totalidad del día, y la reciente paternidad ha venido a rellenar el hueco escaso con que contaba para realizar cualquier tarea ociosa o hobby.
LIT: Todo empezó en el programa La rosa de los vientos, de Onda Cero, ¿te pilló por sorpresa?
NR: Imagínate la cantidad de personas que habrán enviado sus escritos. Uno en el fondo piensa que esto es como la lotería, que nunca te va a tocar a ti.
LIT: ¿Cómo te sentiste al ver el interés del equipo radiofónico en tus relatos?
NR: Cuando emitieron el primero, Eneko, me hizo una ilusión tremenda, quizás por la sorpresa, pero con la emisión de El invitado y, posteriormente La cuna, comencé a pensar no sólo en lo afortunado que había sido (al fin y al cabo ya es difícil que difundan uno de tus textos, cuanto más tres), sino en que tal vez mis narraciones gustaban a la gente.
LIT: La publicación de Relatos breves sobre la realidad subjetiva, tu primera y única obra al alcance del público hasta el momento, fue el siguiente paso. ¿Te sientes escritor profesional actualmente?
NR: No. Aunque la profesionalidad es de algún modo un término semánticamente opaco, a mi entender, el escritor profesional es quien hace de su trabajo un modo de vida capaz de sustentarlo. Por desgracia, la mayoría de nosotros no podríamos vivir de la escritura, y aquí no tiene nada que ver la calidad literaria de las obras.

El autor de la obra José María Núñez.
LIT: ¿Cómo llevas compaginar la escritura con un trabajo, digamos, convencional?
NR: Tengo que reconocer una cosa, lo nuestro (entre el trabajo y yo) es una relación amor- odio. Me encantaría abandonarlo sin nostalgia, pero con él, o mejor dicho en él, he tenido la mayor parte de las ideas que con posterioridad he plasmado en el papel. Tal vez me cueste reconocer que pueda ser mi musa y, la verdad, me aterroriza pensar que así sea.
LIT: Tu libro es una antología que comprende trece relatos, ¿qué tienen todos ellos en común?
NR: El autor… No, en serio, siempre me ha fascinado todo lo que no comprendemos y, esa, tal vez, pueda ser la idea general que articula todos los relatos. Algunos lo llamarán misterios, y tendrán razón, pero es una palabra con una carga connotativa tan peyorativa que prefiero utilizar el vocablo clásico que define mejor el concepto de preguntarse por lo desconocido: ‛filosofía’
LIT: ¿Qué tipo de historias nos podemos encontrar en ellos?
NR: La temática es muy variada, ahora bien, todos ellos conducen a un final abierto donde prima la sugestión dirigida hacia la reflexión del lector.
LIT: Sin embargo, no es tu primera obra. Tienes comenzada una novela desde hace ocho años hasta el momento inédita ya que todavía no la has terminado. ¿Podremos verla pronto publicada?
NR: Por desgracia no depende directamente de los escritores la publicación o no de sus obras. Para quienes no conozcan el mundo de la literatura sólo un breve apunte. Entre editorial, distribuidora y librerías se llevan un 90% del valor de un libro, a esto hay que añadir el hecho de que para publicar con una editorial importante es poco menos que necesaria la mediación de un agente literario. ¿Qué parte del negocio nos corresponde? Para que me comprendas, la decisión de editar el libro está en relación directa a los beneficios correspondientes en el producto.
LIT: ¿Qué nos puedes avanzar acerca de ella?
NR: La novela comienza con una serie de personajes que se topan en sus quehaceres cotidianos con unas misteriosas cajas cúbicas, de unos diez centímetros de lado, de procedencia desconocida. Ése es el pie que da lugar a una trama que se complica con el desarrollo de la novela y que nos desvelará una realidad oculta hasta ese momento al conocimiento de la humanidad. A partir de ahí, todo nos conduce a cuestionarnos la naturaleza de la propia existencia, y del funcionamiento del universo tal y como lo conocemos.
LIT: ¿Dónde te sientes más cómodo escribiendo: en un relato o en una novela?
NR: Dentro de la narrativa no he encontrado aún una gran dificultad para crear, basta tener claro los diversos procesos que llevan al desarrollo de un relato o una novela. En mi caso, para el relato corto utilizo siempre una idea, y la revisto de forma al paso, según escribo, ya que su brevedad me permite revisarlo una y otra vez hasta pulirlo. La novela, en cambio, cobra forma en la cabeza, con sus personajes, su fábula (hechos o acontecimientos), su trama (disposición en la obra de los hechos), y su desenlace, a lo que se le añadirán posteriormente, gracias a las diferentes técnicas de implementación, los elementos auxiliares: descripciones, narraciones, diálogos, monólogos, etc.
LIT: ¿Cuál es tu forma de trabajar? ¿Tienes algún tipo de ritual?
NR: No existe ningún método efectivo para componer. Escribir no es un proceso mecanicista; esto es, depende de la inspiración. Cuando uno se fuerza a escribir sin la iluminación de las musas tiende a crear textos mediocres, si bien es verdad que los años, y los múltiples escritos; en definitiva, la experiencia, ayudan a paliar en parte estos problemas creativos.
LIT: Dices que tu obra tiene tres niveles de comprensión, según el lector que la recibe, ¿podrías explicárnoslo?
NR: Es muy sencillo. Sin entrar ahora a debatir sobre los géneros, sobre lo que se entendía por géneros en las poéticas clásicas o en la actualidad, diré que la mayoría de relatos están montados sobre géneros populares de la narrativa: terror, ciencia ficción, thriller psicológico…, en fin, en definitiva con un horizonte de expectativas en apariencia dirigido más a un público juvenil. Por este motivo, una simple lectura superficial resulta amena y entretenida.
Sin embargo, bajo este primer nivel de lectura se encuentra un tema actual sobre el que se reflexiona, y a él se accede mediante un nivel de lectura más profundo. Por poner un par de ejemplos, en Eneko, el problema grave que supone la pérdida de un sistema de valores referencial sólido en la infancia está llevado al extremo y, de ese modo, para Eneko coleccionar tumbas con un pequeño dentro no es más que un juego. La travesía, por su parte, es una alegoría sobre la vida, y la satisfacción que proporciona mantenerse firme en unos principios frente a la adversidad y la crudeza de ésta.
En el tercer nivel nos adentramos en un plano meramente formal: el lingüístico y literario. Eneko en su comienzo es una referencia al estilo de Clarín en el primer capítulo de La regenta y, en particular, al viento juguetón de sus descripciones. Ruinas, por el contrario, es una parodia de la forma y estructura de la novela esotérica tan de moda; una novela que comienza con un prólogo y se extiende a lo largo de quinientas o más páginas para contar una idea por lo general simple. De ahí que Ruinas comience con esa especie de prólogo y reduzca toda la tesis a un par de páginas. La cuna, por su parte, es una reflexión sobre el uso abusivo del vocablo ‛que’, sea cual sea la función que como conjunción o como pronombre realice en la oración. Así pues, en La cuna, se puede observar que este término no aparece en la totalidad del relato, excepto en formas compuestas como las locuciones.
LIT: ¿Te gusta oír tus relatos recitados o crees que la mejor manera de recibirlos es leerlos?
NR: Si lo pensamos bien, en la propia naturaleza del lenguaje se encuentra ya esa vertiente fónica. Así la poesía tiene su declamación, el teatro su dramatización y, la narrativa, sus “contadores”; por ejemplo los cuentacuentos. Lo que ocurre es que, como pasa con las películas, hablamos de formas de expresión con códigos diferentes, por mucho que su base sean los textos. En su forma sonora mis relatos pasan del dominio de la gramática, al de la fonética, y ahí entran en juego los rasgos suprasegmentales característicos del locutor (acento, entonación…). A esto hay que sumarle además la ambientación musical y los efectos sonoros.
Si he de hablar con franqueza te diré que tras Eneko escribía expresamente para Paco de León, pensando únicamente en oírlo en su voz grave característica. Pienso que La cuna en particular resulta más efectivo en su versión sonora, y quizás también se muestre más emotivo de esta misma manera El Invitado.
LIT: También dibujas, ¿tienes presente desarrollar esa disciplina profesionalmente?
NR: No, el tiempo de la expresión gráfica ya paso. Hace mucho que no dibujo, y eso anquilosa bastante. No sé si fue en la década de los 90 cuando gané un premio en un concurso de cómic de un programa de TVE llamado Plastic y, para mí, fue suficiente.
LIT: ¿Ves conexiones entre tus escritos y tus dibujos o son facetas tuyas totalmente diferenciadas?
NR: Tal vez en la ironía cercana al sarcasmo con que suelo cargar mis escritos y solía llenar mis comics.
LIT: Si te obligaran a elegir, ¿con cuál te quedarías?
NR: Escribir, por supuesto. Pero que nadie piense que es más sencillo escribir o menos trabajoso, porque se equivocaría.
LIT: ¿Tienes alguna otra cualidad artística que no nos hayas contado?
NR: Bueno, me gusta diseñar mis propias páginas web, y encuentro en Flash y en sus scripts la herramienta que mejor se adapta a mi forma de trabajar. De hecho tengo también a medias (como casi todo) la que será la página de mi novela.
LIT: ¿Cómo te ves dentro de unos años?
NR: Viejo o muerto, aunque espero que antes disfrute de una vida plena pletórica de felicidad en lo literario y en lo sentimental.
LIT: ¿Y tus proyectos más inmediatos?
NR: Primero terminar la carrera este año (me quedan cinco asignaturas optativas y una troncal), después meterme a fondo con la novela y terminarla cuanto antes (en la medida en que me lo permita mi pequeña hija Saioa).
LIT: Muchas gracias y buena suerte.
NR: Gracias a vosotros por apostar por autores anónimos al gran público, y que tengáis un ascenso meteórico en el número de lectores de vuestra revista, una publicación digital muy interesante.
Entrevista realizada por Iván F. Mula en exclusiva para laislatuerta.org
Imágenes: Cedidas por el autor.










