Roberto Pérez Toledo es un joven cineasta nacido en Lanzarote en 1978. Curtido en el mundo del cortometraje con más de diez interesantes trabajos a sus espaldas así como numerosos premios, basa sus argumentos en historias cotidianas de los jóvenes actuales. Director, guionista y crítico de cine, está actualmente preparando su salto al largometraje.

“El cine me ha apasionado toda la vida con sólo dos dimensiones y no he necesitado sentir que los monigotes se acercan a mí.”

LA ISLA TUERTA: ¿En qué proceso está actualmente tu nuevo trabajo?

ROBERTO PÉREZ TOLEDO: Por suerte hay unos cuantos “nuevos trabajos”, que es lo que siempre intento, tener varios frentes abiertos a la vez. Si la pregunta se refiere al que será mi primer largometraje, la cosa va bien. En esto nunca se puede hablar demasiado alto y sí que soy un poco supersticioso al respecto, pero parece que todo va encaminado a que estemos rodando en poquitos meses, en Tenerife, donde se encuentra la productora, La Mirada, y donde transcurre el cien por cien de la historia.

LIT: Después de dos años preparando el guión, ¿cómo ha evolucionado la historia?

RPT: Ha sido un proceso largo, arduo pero interesante. He trabajado con un editor de guión, que me ha aportado su perspectiva externa y siempre lúcida sobre la historia que teníamos entre manos. El viaje ha sido gratificante, nos hemos dirigido hacia la concreción, hacia la esencia de lo que queríamos contar y hemos dejado en el camino lo accesorio. Y creo que el guión ha evolucionado para bien. Fíjate que recuerdo que empezamos con una versión de ¡140 páginas! y la última tiene 76.

LIT: Tus trabajos se basan siempre en pequeñas historias cotidianas, ¿veremos trasladado ese estilo en tu película?

RPT: Sí, ésa es mi idea, claro. Quiero conseguir que el largo sea una consecuencia lógica de todo lo que más o menos he estado intentando probar en los cortos y que al fin y al cabo es lo que me interesa y lo que me sale: historias sobre personajes, muy ligadas a lo cotidiano, a lo introspectivo, a los sentimientos y su dimensión más perturbadora…

LIT: ¿Qué nos puedes avanzar por el momento?

RPT: Siempre cuento que se trata de una historia sobre la ceguera sentimental, en un sentido literal (la protagonista es una joven ciega) pero sobre todo de un modo metafórico. La peli hablará de los palos de ciego que damos hasta encontrar lo que verdaderamente queremos, que no siempre es igual a lo que creemos que queremos. Será una peli pequeñita, con un presupuesto ajustado pero donde lo vamos a dar todo para lograr un resultado lo más arrebatador posible. El reparto estará compuesto por un grupo de actores jóvenes que se han ido consolidando poco a poco y a los que admiro un montón. Con muchos de ellos ya he currado en los cortos y forman parte de la familia que hemos creado a fuerza de amor al arte.

LIT: ¿Creías que este momento nunca llegaría?

RPT: -Risas- No sé, espera a que llegue realmente. Pero sí, meterse en la aventura de intentar materializar un largo es una tarea repleta de frustraciones, de factores que escapan a tu control… Hay días y temporadas con muchos nubarrones negros, donde cuesta ver la luz al final del túnel. Cuando me vea allí el primer día diciendo “acción”, va a ser un subidón.

LIT: ¿Crees más en la perseverancia o en el optimismo?

RPT: En la perseverancia, creo. Aunque toda perseverancia tiene que ir ligada a ciertas dosis de esperanza y optimismo, porque si no pierde sentido. Es decir, excepto en algunos casos, dirigir cine es una carrera de fondo, de ir sembrando, logrando pequeños objetivos y dirigiéndote hacia metas mayores. Y confiando en que va a ir bien más tarde o más temprano. Como casi todo lo que tiene que ver con el arte o con elementos tan intangibles como el talento, la suerte, los contactos… Hay que tener muy claro que quieres dedicarte a esto y sólo a esto, porque el camino te ofrece desvíos tentadores y muchas oportunidades para tirar la toalla y vivir más tranquilo. Pero cuando tienes claro que no serías feliz sin intentarlo de mil maneras, pues entonces estás perdido… Y no queda más remedio que ponerte a ello con todos los recursos a tu alcance.

LIT: En tus personajes, vemos habitualmente una explícita demanda de amor frente al miedo, la indiferencia o el rechazo, ¿es así como ves el mundo?

RPT: Pues no lo sé. ¿Eso parece? -sonríe-. Si viera el mundo así las veinticuatro horas del día, creo que sería un poco terrible… Pero supongo que un poco de eso sí que hay y que es algo que nos ocurre a todos de un modo u otro. Nos cagamos de miedo ante cualquier novedad, nos aterra tomar decisiones, nos cuesta expresar lo que sentimos, nos vemos amenazados a la mínima de cambio, huimos del dolor, buscamos la forma correcta de canalizar sentimientos… Inseguridad, vulnerabilidad, pavores: nuestros panes de cada día. Y creo que mis guiones van por ahí y que en ellos, de forma consciente o no, pongo todo lo que me preocupa, a modo de catarsis o exorcismo en muchos casos y para intentar compartir la perturbación con quienes los veis -sonríe-.

LIT: ¿De dónde viene tu obsesión por E.T?

RPT: -Risas- No lo llamaría obsesión. A ver, me flipa “E.T.”, me apasiona. La vi con cuatro años en el antiguo cine Atlántida de Arrecife, Steven Spielberg se convirtió en el primer director del que supe su nombre y aún conservo la VHS en la que grabé la peli cuando la emitieron por primera vez en TVE. A partir de ahí, mis amigos se han dedicado a regalarme o hacerme llegar todo lo relacionado con el bicho del espacio… Hasta una peli porno en la que aparece una señorita haciendo una felación a un tipo con una máscara de E.T. -sonríe-. Tengo la casa llena de figuritas en varios tamaños, algunas que hablan, otras que elevan el cuello y todo…

LIT: ¿Ha influenciado de alguna manera en tus historias?

RPT: Ya me gustaría hacer algo que llegue a la suela del zapato a cualquier trabajo de Spielberg. Pero puede ser que sí. “E.T.” básicamente es una enorme historia de amistad, contada con un intimismo apabullante, entre las cuatro paredes de una casa en su mayor parte.

LIT: ¿Con qué directores te sientes más identificados?

RPT: En España, con directores como Miguel Albaladejo, Gracia Querejeta, Salvador García Ruiz o Manuel Martín Cuenca. Me gusta lo que cuentan y cómo lo cuentan.

LIT: ¿Cómo ves la situación actual del cine?

RPT: ¿De todo el cine mundial? ¡Complicado! No lo sé, quizás me cuesta encontrar películas tan emblemáticas como muchas de aquellas con las que crecí en los ochenta. Pero para analizar el cine de ahora, creo que hay que esperar unos años y aplicarle la perspectiva temporal. Sí es cierto que la tendencia americana de “remakear”, readaptar y reiniciar franquicias o viejos títulos constantemente… me da un poco de pereza, así como el cine hecho íntegramente en almacenes con cromas azules o verdes, con ese look tan artificial. Pero seguirá habiendo de todo, pelis grandes y pelis pequeñas, y creo realmente que no está todo inventado ni todas las historias contadas.

LIT: ¿Cuál es tu punto de vista acerca del 3D?

RPT: No me interesa demasiado, la verdad. Este fenómeno que se está dando últimamente de convertir cualquier película a 3D, incluso aunque no hayan sido rodadas con tal fin, me parece un poco timo. Porque una cosa es ver “Avatar” en 3D y… otra ver “Furia de titanes” por ejemplo. Imagino que Hollywood exprimirá ahora esta gallina de huevos de oro hasta que aguante, hasta que el espectador se canse de pagar los diez o doce euros de rigor, pero a mí no me resulta nada excitante la idea. El cine me ha apasionado toda la vida con sólo dos dimensiones y no he necesitado sentir que los monigotes se acercan a mí o que la sangre me salpica para disfrutar de las películas y de las historias que me están contando.

LIT: Uno de los puntos fuertes en tu filmografía es el trabajo de los actores, ¿qué método utilizas a la hora de sacar lo mejor de ellos?

RPT: No hay un método concreto. Intento trabajar siempre con actores que me caen genial, a los que adoro y con los que muchas veces ya he creado un vínculo y una complicidad antes de currar. Y así todo resulta muy fácil. Dependiendo del corto y de la complejidad, solemos hablar mucho antes de grabar para ir al lugar de rodaje con todo muy masticado y consensuado.

LIT: Es fácil identificarse con tus personajes, ¿es algo que te dicen a menudo?

RPT: Sí, y me gusta que me lo digan. Es muy gratificante cuando alguien se te acerca o te escribe diciéndote que tal corto le ha tocado por esto o por lo otro. Es lo mejor. Aunque a veces incluso lleven la historia a su terreno o la entiendan al revés del pepino. Con “Nuestro propio cielo”, por ejemplo, mucha gente me ha felicitado por haber hecho un corto que pone a las mujeres en su sitio y muestra lo pécoras que son -sonríe-, y te aseguro que ésa no era mi idea…

LIT: ¿Te planteas abordar otros medios como narrativa, teatro o televisión?

RPT: Sí, claro, ojalá. En concreto me atrae mucho la posibilidad de crear algún día una serie desde cero o de contar una historia sobre un escenario.

LIT: ¿Eres disciplinado a la hora de escribir o la inspiración surge en cualquier lado?

RPT: Qué va, nada disciplinado. Y me funciona muy poco lo de ponerme a escribir porque toca o porque sí. Sí que suelo ir acumulando ideas, frases inspiradoras, localizaciones en las que me gustaría grabar… Y luego de pronto un guión concreto va tomando forma, lo voy rumiando unos días y cuando me pongo a escribir ya me sale solo y muy rápido.

LIT: Dicen que los buenos directores cuentan siempre la misma historia, ¿estás de acuerdo?

RPT: -Risas- Con esta pregunta me voy a dar por aludido, que tengo algún amigo capullo que me dice que no distingue entre mis cortos porque todos forman un batiburrillo homogéneo. Sí, yo a veces me siento un poco plasta con lo que cuento y también me apetece explorar otros géneros y otros enfoques. A ver si poco a poco…

LIT: ¿De cuál de tus trabajos te sientes más orgulloso o le tienes un cariño especial?

RPT: Esta pregunta es delicada, porque siempre es como preguntar a cuál de tus hijos prefieres. Quizás me decantaría por “Vuelco”, aunque ya me cueste reconocerme en él o descubrir quién era yo hace seis años, cuando lo dirigí, o hace ocho, cuando lo escribí.

LIT: ¿Por qué?

RPT: Quizás porque es el corto que más ha costado parir. Lo rodé en 35 milímetros y me pasé un buen tiempo reuniendo el dinero para llevarlo a cabo. También porque con “Vuelco” se inició mi colaboración con La Mirada y ahí se puso la semilla para el largo.

LIT: ¿Y cómo te ves profesionalmente dentro de algunos años?

RPT: Ojalá que dentro de unos años ya me haya captado Hollywood y me hayan anulado cualquier atisbo de personalidad y esté allí dirigiendo absurdeces tipo “Resident evil 8″ o “Guerra de novias 4″ -risas-. No, es coña. No lo sé, me gustaría pensar que dentro de unos años seguiré dirigiendo cortos o largos pero con mayores facilidades y mayor holgura de medios. Con eso estaré satisfecho.

LIT: Gracias. Te deseamos lo mejor, tienes un gran talento. Mucha suerte.

RPT: ¡Gracias a “La isla tuerta”!

Entrevista realizada por Iván F. Mula en exclusiva para laislatuerta.org
Para saber más puedes visitar su web www.robertopereztoledo.com
Imágenes: Cedidas por el autor.