Era de tilingos
Ene 16
Si durante las últimas décadas del siglo XX fue afirmándose la tendencia, en esta primera del XXI, que acaba de finalizar, se confirmó en proporción abrumadora.
Épocas donde la fachada, lo superficial, lo insustancial, resulta clave. Época de tilingos1.
Bien los definía el intelectual Arturo Jauretche en la revista Confirmado, allá por julio de 1966. (Link).
Si en el ’66, la tilinguería hacía escuela, imagínense hoy día, donde casi nos obligan a ser de una u otra forma tilingos.
Dejemos de lado al tilingo político y concentrémonos en el ejemplo que les traigo:
Con mi pareja, estamos pintando nuestra casa. Nos complementamos bastante bien, así que no hubo mucha discusión en torno a los colores que imaginamos en primera instancia y luego elegimos del muestrario para preparar las pinturas.
Pero resulta que hoy en día la gama de tonalidades que ofrecen los fabricantes, casi no tiene fin.
Cuando era pibe me encantaba cuando llegaba la época de darle la habitual “lavada de cara” a las paredes de la casa. Era la tarea que más me entusiasmaba y participaba con más ganas ayudando al viejo. Porque no había plata para pintores.
Un poco de enduído y la pintura sin rodeos.
Un rosa para la habitación de los viejos, un cremita para la cocina, celeste nuestra habitación y el patio verdecito. Y punto.
Ahora, que nos volvimos modernosos (tilingos, diría yo) hacemos un par de combinaciones de colores en cada ambiente, como para hacerlo menos aburrido a la vista.
Ahora, hay cientos de miles de combinaciones de colores y tonalidades. Y lo que es peor, alguien, vaya a saber uno quien, les tuvo que poner un nombre.
Pero no, verde pino, no: Star Twinkle.
Ya no hay marfiles, ahora tenemos Clover Petal o Sedona Clay.
¿Era necesario?
Nosotros, que lo único que pretendíamos era pintar algunas paredes, nos vemos obligados a elegir entre un Field Daisy, un Teton Gold.
O en otro catálogo, que por lo menos usa palabras en nuestro idioma, entre un Coral Oriental y un Rojo Pekín.
¿Ahora, era necesario ponerle un nombre a cada color?
¿Será política la diferencia entre un Rojo Pekín y uno Kremlin?
Pero por más que quieran parecer como soñadores o poetas de alto vuelo, quienes eligen esos nombres, no deben ser gente seria.
Amarillo es amarillo. No Yellow Candy Peanut.
Ya durante mi infancia en los inolvidables ’60, uno podía cuestionar un amarillo patito, con sólo pensar que el animalito al que hace referencia el creador, fuese de una camada algo pálida.
En definitiva, uno al amarillo patito más o menos puede tenerlo, pero ¿cuál es la diferencia entre un Durazno Batido y un durazno a secas?
Basta con haber pasado alguna por nuestra provincia de entre ríos, con sus lomadas de interminables tonalidades de verde, para no poder identificar a ciencia cierta de qué viene el Verde Lomada.
Repito: ¿era necesario?
Ah!, y a la pinturería no se puede ir a decidir, hoy más que nunca. Hay que hacerlo en la intimidad del hogar, más bien con algo de vergüenza (ya ni sé si propia o ajena), por no poder diferenciar un Blue Wish de un Cozy corner. Pero tratando de mantener un mínimo de dignidad.
Porque el pendejo malvado que nos atiende, parece tener un detector de objetores de conciencia y nos mirará con la nariz levantada, como oliendo mierda.
Ese es el momento en el que el cansancio nos vence a ambos y decidimos pintar todo de blanco.
Lo peor, es que el tarúpido del dependiente nos descerraja con una sonrisa maquiavélica: -¿Blanco Glaciar, Leche o Cala Madura?
¡SOCOOOOOOOOOOORRO!
1tilingo, ga.: adj. coloq. Arg., Par. y Ur. Dicho de una persona: Insustancial, que dice tonterías y suele comportarse con afectación. U. t. c. s. cazar tilingos. (RAE)
Imágenes: cedidas por el autor










































































































about 7 months ago
Ja! y mi mujer se enoja cuando le digo “Que es un marron Camel ???? yo me quede con los tres colores cordobeses por excelencia:
Verde : Botea
Amario: Patito
Negro : Cul….. bueno a ese le lo digo por privado.
Un abrazo en RGB
about 7 months ago
Jajajaja! muy gracioso el final!!
Flaco, imagínese el problema que tendrían hoy los Auténticos decadentes si quisieran escribir ahora aquel tema (horrible, por cierto)