Espectral futurible
Jul 12
Harto ya de estar harto de oír cosas sobre este país —antes llamado España—, un día estaba yo viendo (además estaba lloviendo) el telediario sin prestarle atención y me puse a juguetear con el mando a distancia. Debí tocar al azar esos tres botones que casi nadie sabe para qué sirven, con tan rara combinación de teclas y de secuencias, que… no sé; aun no me lo explico… ¿qué me pudo ocurrir…?
El caso es que de pronto se fue la imagen y el televisor no reaccionaba ante ningún botón del teclado del telemando; la pantalla se fue poniendo cada vez más negra. Pulsé todos los botones de mil maneras, pero nada. No salía ninguna emisora. Noté que el corazón me latía, ¡cómo me latía!
Aquella visión negrísima de la pantalla debió ejercer e mí un raro sortilegio que acaparaba toda mi atención, que lo invadía todo. Mirando con toda atención, vi que en el centro mismo de la pantalla, apareció un puntito luminoso pequeño, muy pequeño, como una caspita; que poco a poco se fue haciendo un poquito más grande, más grande, muy grande; ¡grandísimo!
El chorro de luz blanca que salía de la pantalla lo invadía todo. Y siguió haciéndose más y más blanco y luminoso; ¡muy luminoso!, la sala se puso de un blanco insultante. Con los ojos cerrados, aquella luz vivísima atravesaba mis párpados como si siete soles de junio me estuvieran alumbrando al mediodía.
Hasta aquí, este relato de mi extraña visión, creo que será fácilmente creíble para cualquiera. Pero…, lo que a continuación me sucedió, no acabo de creérmelo ni yo mismo, pero…, lo tengo que contar.
Sin poder separar los párpados de mis ojos, se me apareció la visión del reservado de una niña casi adolescente, que estaba en esos momentos propios de una jornada escolar, atenta ante la pantalla de lo que en principio me pareció un enorme televisor que ocupaba casi al completo una de las cuatro paredes.
No debió percatarse de mi presencia —al parecer—, porque estaba muy ocupada elaborando su respuesta a la pregunta que le hacía una especie de tele-tutor cibernético aleatorio.
Luego ya, más sereno pero muy asombrado por todo aquel entorno jamás imaginado por mí, me fijé en un letrero que había en la parte superior de la gran pantalla, que ponía: “Ministerio de Educación Interactiva”; y a su derecha la fecha, que era ¡16 de octubre de 2045!
Había más letreros, pero yo no alcancé a leerlos todos, atento como estaba ante la pregunta que había formulado el tele-tutor cibernético aleatorio, que decía así: “Describe en modo Alfa qué es Espana; sus límites, forma de gobierno e idioma”.
Lo que a continuación había terminado de escribir la chiquilla me dejó más pasmado aun. Era, aproximadamente, esto:
“Espana es una Unidad Universal con Destinos Federales compuesta por tres estados confederados, que son: Castilla, Andalucía y Extremadura. Limita al norte con las siguientes Repúblicas Ibéricas Populares (R.I.P.): La Cántabro-Astur-Leonesa; La Riojanoaragonesa y la Euzkaldun Herricatolitz. Al sur, con los Emiratos Árabes de Marbella y Gibraltar. Al este con las Repúblicas Ibéricas Populares de Catalunya y de Levante; y al oeste con la Confederación Autónoma Galaico-Portuguesa. La forma de Estado es el Infantado, dependiente de la Real Corona de Repúblicas Ibéricas Populares. El trono es ocupado por tres anos, de forma rotativa, a cargo de cada uno de los presidentes de gobierno de los tres estados confederados. El idioma oficial es el castellano o andaluz o extremeno. Espana es una pedanía de la Federación Ibérica de Naciones (F.I.N.)… “
Sin apenas comprender nada, de súbito regresé al presente y cuando por fin me despabilé de mi visión, de mi sopor o somnolencia, apareció María Teresa Campos en medio de su programa “Pasa la vida” y una sevillana lenta me hizo recordar a Romero San Juan. ¡¡Ay, ay…!!









































































































