Implicación
Jul 16
La implicación es importante. Una nunca sabe muy bien cómo funcionan las cosas hasta que se implica por completo. Y da igual la forma, lugar, o carácter de la implicación: se siente más amor en la relación cuando las partes quedan totalmente implicadas. Pasa igual en el cine, o la música, o en la literatura: si la implicación es mayor, se siente todo más, pero, desgraciadamente, y en la misma medida en que la implicación crece, se pierde la objetividad, y se acerca uno, peligrosamente, al camino de lo subjetivo, donde las críticas, donde los comentarios, donde el qué dirán, duele como un puñal clavado en el orgullo más superficial.
En estos días me implico: me implico en las actividades de mi trabajo, las cuales algunas me gustan y otras…menos. Me implico en las relaciones personales, difíciles quizá, algunas, y las cuales conllevan una implicación que no se sabe muy bien hacia donde nos guiarán. Y sobretodo, me implico de manera gustosa en la realización de un festival de música, El Vértigo Estival 2010, una tarea difícil, y dura, en la que a veces, las energías gastadas no se sabe si tendrán una recompensa plena.
España está llena de Festivales Veraniegos. A mi me gustan. Acudo, o intento acudir cada año a alguno. Benicassim, Summercase (ya desaparecido), Ola Festival, Pulpop, o el estupendo South Pop, han sido muchos de los festivales en los que he podido disfrutar año tras año. Música, y más música.
Y sí, la competencia es bárbara, sobretodo, cuando un grupo de amigos con muy buenas intenciones, deciden que porque no, en su pueblo, un festival puede ser posible. Y se ponen manos a los obra, y forman una Asociación sin ánimo de lucro, y trabajan y trabajan, hasta que, llegan sin apenas darse cuenta a su Sexta Edición, y presumen de haber llevado en estos años a Lori Meyers, Triangulo de Amor Bizarro, Love of Lesbian, Sidonie, o Second.
Ayer escuchaba a Daniel Monzón hablar en la radio y comentaba que nunca volvería a hacer una crítica de cine, ya que, después de rodar, se había dado cuenta de que el esfuerzo del rodaje ya era una tarea reseñable como para criticar luego el resultado.
A veces esto pasa, y la implicación, lo hace todo más difícil. Este año, cuando vea en mi pueblo a The Wedding Presents, o a Klaus and Kinski, o a We Are Standard, quizá no podré criticar nada, quizá no podré decir muy bien si me gustaron o no, quizá ya deje de ser objetivo, porque sé que sacar un festival es duro, complicado, y está siempre lleno de problemas, pero si no hubiera gente que estuviera dispuesta a pasarlo mal por las cosas en las que cree, la vida sería un hueco vacío donde huiríamos para dejar nuestros miedos.
Os invito a todos a compartir conmigo nuestros miedos, en forma de Festival, a través de la música, de las actividades, y sobretodo, a través de la gente.
Os espero.









































































































