Presentes musicales
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Tengo una teoría musical: el tercer disco decide en la carrera de un grupo su éxito futuro, o su fracaso. Puede parecer raro, pero no, y además, la teoría está fundamentada.El primer disco, por lo general, marca el estilo de los grupos, marca la linea que se seguirá, y hace que los grupos entren con facilidad en los oídos de los que escuchamos con avidez nuevas bandas. Por eso hay grupos con primero discos geniales. The Stones Roses sería el caso más peculiar, estos no llegaron ni al segundo bueno. En España también hay grupos que con su primer discos dejaron una huella importante, pongamos, Family, con su espectacular debut, Un soplo en el corazón.
De segundos discos buenos también está hecha la música. En el segundo disco se suele seguir con el mismo estilo que el primero, y sí, todavía no están quemados todos los cartuchos, y los que escuchamos no nos hemos cansado con lo que de forma repetida nos cuentan. Segundos buenos discos también hay muchos: The Strokes, que defraudarían con su tercero, Franz Ferdinand, que harían lo mismo…y seguro que muchos más, que ahora, simplemente he olvidado, o he querido olvidar.
El tercero es el disco más difícil, y realmente ahí es donde se verá si el grupo era un buen grupo, o un experimento de cuatro enteraos que querían hacer música. En el tercer disco a los grupos se les pide un cambio, se les pide algo nuevo, incluso más, se les pide que hagan una pequeña revolución, y con ella, intenten avanzar algo en el mundo de la música; la novedad ya no es válida, la obra de arte sí.
Por eso tan pocos lo consiguen: dos de mis grupos favoritos, Radiohead, y los Planetas, cada uno con lo suyo, nunca mejor dicho, hicieron grandes terceros discos: Ok computer, y Una semana en el motor de un autobús, y además, los terceros discos les dieron algo muy importante: la libertad con la que poder seguir trabajando y experimentando más allá de modas, y de productores…bien por ellos.
Ahora, en estos días, se cuela antes de su salida el nuevo disco de The Arcade Fire, The Suburbs, tercero de su carrera, después de un debut alucinante como fue “Funeral”, y una segunda entrega maravillosa como también fue “Neon Bible”.
Sin embargo, con Arcade Fire no tenía ningún miedo al tercer disco, su concierto en el Summercase de hace tres años ya me había desvelado algún muy importante, The Arcade Fire son músicos, por encima de todo, y como músicos, ya llevaban incluida la experimentación y la seriedad a la hora de encarar proyectos.
Por eso The Suburbs suena complejo, y no entra a la primera. 16 canciones que hay que ir madurando poco a poco, y que, escucha tras escucha, van haciéndose más y más grandes, quizá, tan grandes como ellos, que no les importa experimentar ante la posibilidad de llegar a su ansiado fin: hacer buena música.

Ahora dan una pequeña gira por España…y me muero por verlos de nuevo. Me temo que no podré, aunque me quedaré con el maravilloso recuerdo de haberlos disfrutado, y de haber tarareado esas canciones tan maravillosas, que de nuevo regalan, porque, Arcade Fire, sin duda, es uno de los grandes regalos que la música hace a la vida de vez en cuando.
Y eso se agradece.










