Con su primera novela, Stuart Neville se ha ganado en muy poco tiempo el reconocimiento de la crítica y sobretodo del público.

La trama que utiliza Neville en el libro nace creando una serie de personajes corruptos, perdedores y mafiosos, trasladándolos a Irlanda del Norte, un país poco utilizado por la mayoría de los escritores degenero negro, pero Neville ha desmostado con esta novela, de la ya prepara una continuación, que es un lugar que se le puede sacar mucho jugo.

La historia arranca cuando Gerry Fegan un ex convicto del IRA Irlandés que ha pasado 12 años en la cárcel de Maze por los crímenes que cometió, sale de la prisión justo cuando en Irlanda del Norte se está consolidando el proceso de paz. Gerry ahoga sus crímenes en el alcohol, viendo de esta manera a los fantasmas de las personas que asesinó cuando pertenecía a dicha banda armada y piensa que si el mata a las personas que le hicieron cometer semejante brutalidad, lo dejarán en paz. Así que Fegan no tiene más remedio que ser un asesino como lo fue anteriormente, para que los fantasmas lo dejen decansar.

Para mi lo mejor que ha aprovechado Neville ha sido la puesta en escena de los personajes quieren retomar las armas, en un país donde la violencia de las calles y la lucha entre Británicos E irlandeses ya estaba zanjada.

Esperemos que la continuación sea igual o mejor que la primera para poder seguir disfrutando de este escritor, que está a la altura de James Ellroy o Philip Kerr.