Verano
ago 10
Cuando iba a enviar el texto de esta semana, había preparado un pequeño cuento de contenido un poco denso; pero decidí cambiar rápidamente de opinión al recordar que…estamos en verano y con ello se me vienen distintas sensaciones e ideas: vacaciones, paseos en montañas, playas, amigos, viajes, relax…Sentir la brisa mientras camino tranquilamente por un parque, sobre la fría grama que va envolviendo mis pies en cada paso o la cálida arena de la playa.
En esta época del año donde casi la mitad del planeta se encuentra de vacaciones, disfrutando en diferentes partes del mundo de esos días tan anhelados durante todo el año y en los cuales ruegas a todos los dioses que las horas pasen lo más lento posible y tengas tiempo de hacer todo lo planificado como: leer esos libros que se han ido acumulando, tomar fotografías, asistir a distintas obras de teatro, quedarte a conversar hasta tarde sin sentir que la voz de la conciencia te tenga sordo diciéndote que tienes que levantarte temprano al día siguiente…en fin todo el martirio de la rutina del trabajo diario, se encuentra muy lejos en este momento.
Mientras la otra mitad del planeta queda atrapada dentro de sus oficinas, allí desafortunadamente la única brisa que pasa es la del aire acondicionado y eso por estar trabajando a máxima potencia, por el calor típico del verano. En esas interminables horas soñamos con percibir al menos algo de aire marino o calmarnos la sed con alguna bebida fuera de ese sitio.
Algunos encuentran consuelo cambiando el tema de pantalla en la computadora por un paradisíaco paisaje, donde se observan esplendorosas palmeras y un tentador mar brillante; otros prefieren llevarse un poquito de playa a la oficina. Pero en lugares donde el codiciado mar se encuentra lejos hacen espacios para disfrutar un poco de esa ilusión, como en París, donde a orillas del río Sena, se puede estar plácidamente sentado rodeado de arena y palmeras; en un evento llamado “Paris Plage” o Playa de París. Una alternativa que se viene realizando desde hace algunos años para aquellos que desean relajarse un poco en esta calurosa época, lo único que falta en esta playa artificial es el anhelado chapuzón luego de estar horas bajo el inclemente sol veraniego.










